Saturday, May 2, 2015

Primero de Mayo de 1973 : Luis Ortega Morales UAP

Los hechos del 1 de mayo narrados por el ingeniero Luis Rivera Terrazas.

El Dr. Moreno Valle, gobernador del Estado de Puebla, al ser eliminado el grupo político conocido como" La Salerosa", solicitó al Congreso del Estado una licencia y en su lugar se nombró interinamente a Gonzalo Bautista O'Farrill. Sergio Flores había asumido la Rectoría de la Universidad en junio de 1972. Y claro, las relaciones con el gobernador interino, después de haber sido expulsado Martín Carbajal Caro y su gente, cada vez fueron más tensas.

Se quema una patrulla del Departamento de Tránsito. Esto motiva que se produzca una balacera. Claro que esta balacera fue premeditada, ¿cómo es posible que en ese mismo momento estuviesen los policías, con rifles de alto poder, en las torres de las iglesias preparados para la acción? Fue una verdadera cacería. No lo previmos. ¡De ninguna manera nos imaginamos la situación!


Por esos días sosteníamos pláticas con el gobernador. Esas pláticas se realizaban en el Observatorio de Tonanzintla. El Dr. Haro, que era el director (yo era subdirector), nos prestó local para reunimos y encontrar una solución que nos permitiera conservar la dirección de la Universidad sin agresiones a fin de dedicamos al trabajo académico. No recuerdo cuántas reuniones tuvimos, por lo menos fueron tres o cuatro. Parecía que las cosas marchaban bien.

Bautista O'Farril, días antes de los sucesos de mayo de 1973, hizo algunas declaraciones a la prensa en el sentido de que iba a armar a la policía y ante pregunta de los periodistas hizo el siguiente comentario: "Las armas son para usarse." 


Estaba prefigurando un golpe contra la Universidad. No lo podíamos imaginar. No había elementos para pensar que la agresión iba allegar a ese grado. Pensábamos que iba a meter estudiantes a la cárcel, que nos iba a golpear, que seguirían las hostilidades, pero no un asesinato colectivo como el que ocurrió el l° de mayo de 1973.

Yo estaba en el Observatorio ese domingo 1° de mayo, trabajando. Al mediodía llegó una persona de la ciudad de Puebla diciendo que había ocurrido una matanza de estudiantes, no lo podía creer. Regresé inmediatamente a Puebla y me enteré que había cinco muertos. Cinco estudiantes, chamaquitos de quince y dieciséis años. Todos con un tiro en la cabeza, cazados como animales con rifles de alto poder y mira telescópica. Los chamachos curiosos salían a ver y... en la cabeza. Cinco nifios muertos. A un profesor que venía caminando, yo creo que no se dio cuenta de la balacera, lo mataron cerca del Carolino; a un joven obrero, siete muertos en total. ¿Qué puedo decir? No hay palabras para describir el momento; fue un shock tremendo.


No sé. Querían provocar una reacción para que saliéramos a asaltar comercios, hacer barbaridades y así tener motivos para reprimirnos brutalmente. Pero nosotros no vamos por ahí. Lo que hicimos fue hacer mítines de protesta. Bautista O'Farril no pateó la posición del gobierno federal. El domingo mataron a los estudiantes y al día siguiente me llamó por teléfono el presidente Luis Echeverría. Me habló personalmente invitándome a conversar en Los Pinos. No recuerdo si fue conmigo $ergio Flores. Allí se le planteo el problema y dijo que iba a investigarlo.

A los dos días de la matanza el martes que enterramos a los muchachos, se presentaron agentes de la Federal, uno era especialista en balística. Recorrimos las azoteas y allí estaban los impactos de balas. Luego fuimos a la fachada del Carolino. Hubo que poner escaleras para llegar donde estaban los impactos, aunque eran mayores los que se recogieron en la azotea; menos mal que no perforaron la cúpula del observatorio. Habrán recogido dos docenas de balas. El especialista se fue. Seguramente debió darle un Informe al presidente Echeverría y éste cesó fulminantemente a Bautista O'Farrll, que se aventó a lo bruto a asesinar sin pensar en lo que pasaría con el gobierno federal. No se dio cuenta que la política de Echeverría no era tan represiva como la del presidente anterior.

Echeverría había llegado con otra cara. Bautista O'Farril era una persona primitiva, predispuesta al crimen, al asesinato de animales o seres humanos. Pensó que metería a todos en cintura y se excedió.

El viernes o sábado de la semana que sepultamos a los muchachos, llamaron a Bautista O'Farril a Los Pinos. Ni siquiera lo recibió el presidente, otros funcionarios arrinconaron al gobernador y le dijeron: "Firme aquí." Acobardado, firmó su propia renuncia.

Con la renuncia en la mano se convocó al Congreso del Estado de Puebla y éste nombró gobernador a Guillermo Morales Blümenkron, quien era dueño de la XEHR, la vieja estación de radio con la que México comenzó sus programas radiales. 

El señor Morales Blúmenkron en ese momento era senador.

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