Thursday, November 10, 2011

Refelixon

Quiero compartir una reflexion que me encontre en la Web.

El regalo mas grande del mundo


"El día que mi Maa José nació, en verdad no sentí granalegría porque la decepción que sentía parecía ser más grande que el graacontecimiento que representa tener hijo. Yo quería un varón.
A los dos días de haber nacido, fui a buscaa mis dos mujeres, una lucía pálida y la otra radiante y dormilona. En pocos meses me dejé cautivar por la sonrisa de Maa José y por el negro de su mirada fija y penetrante, fue entonces cuando empecé a amarla con locurasu caritasu sonrisa y sumirada no se apartaban ni un instante de mi pensamiento. Todo se lo quería comprar, la miraba en cada niño o niña, haa planes, todo sería para mi Maa José." 
Este relato era contado a menudo por Randolf, el padre de Maa José. Yo también sentía graafecto por la niña que erala razón más grande para vivir de Randolf, según decía él mismo. Una tarde estaba mi familia y la de Randolf haciendo un picnic a la orilla de una laguna cerca de casa y la niñaentabló una conversación con su papá, un diálog que todos escuchamos...
-Papi, cuando cumpla quince años... ¿Cuál será mi regalo?.
-Pero mi amor si apenas tienes diez añitos... ¿No te parece que falta mucho para esa fecha?.
-Bueno papi, tú siempre dices que el tiempo pasa volando,aunque yo nunca lo he visto por aquí.
La conversación se extendía y todos participamos de ellaAl caer el sol regresamos a nuestras casas.
Una mañana me encontré con Randolf enfrente del colegiodonde estudiaba su hija quien ya tenía catorce años.
El hombre se veía muy contento y la sonrisa no se apartabade su rostro. Con gran orgullo me mostró el registro de calificaciones de Maa José, eran notas impresionantes, ninguna bajaba de nueve
 puntos y los estímulos que les haan escrito sus profesores eran realmente conmovedores, felicité al dichoso padre y le invité a un café.
Maa José ocupaba todo el espacio en casa, en la mente y enel corazón de su familia, especialmente en el corazón de supadre. Todo ocurrió un domingo, muy temprano, cuando nos dirigíamos a misa... En ese momento Maa José tropezó conalgo, o eso creímos todos, y ella dio un traspié. Sin embargo, en ese momento no cayó pues su padre la tomó de inmediato, evitando que se lastimara. De cualquier forma, yainstalados en el auto, vimos como Maa José se tumbólentamente sobre el banco y casi perdió el conocimiento. Inmediatamente, buscando un taxi, la llevamos al hospital.
Allí permaneció por diez días y fue entonces cuando leinformaron que su hija padecía de una grave enfermedad queafectaba seriamente su corazón, pero no era algo definitivo, que debían practicársele otras pruebas para llegaa un diagnóstico firme.
Los días iban transcurriendo, Randolf renunció a su trabajo para dedicarse al cuidado de Maa José, su madre queríahacerlo pero decidieron que ella trabajaa, pues sus ingresos erasuperiores a los de él. Una mañana Randolf se encontraba al lado de su hija cuando ella le preguntó:
- ¿Voy a morir, no es cierto?. Te lo dijeron los médicos.
- No mi amor, no vaa morir, Dios que es tan grande, no permitiría que pierda lo que más he amado en el mundo- respondió el padre.
- ¿Vaa algún lugar?. ¿Pueden ver desde lo alto a las personas queridas?. ¿Sabes si pueden volver?.
- Bueno hija, respondió, en verdad nadie ha regresado de alláa contaalgo sobre eso, pero si yo muriera, no te dejaasola. Estando en el maallá buscaa la manera de comunicarme contigo, en última instancia utilizaa el viento para venir a verte.
- ¿Al viento?- replicó Maa José. - ¿Y cómo lo haas?.
- No tengo la menor idea hija, solo sé que si algún día muero, sentirás que estoy contigo cuando un suave viento roce tu cara y una brisa fresca bese tus mejillas.
Ese mismo día por la tarde, llamaron a Randolf, el asunto eragrave, su hija estaba muriendo, necesitaban un corazón
pues el de ella no resistiría sino unos quince o veinte días más. ¡Un corazón!. ¿Dónde hallaa un corazón?. ¿Lo vendían en la farmacia acaso, en el supermercado, o en una de esas grandes tiendas que propagan por radio y televisión?. ¡Un corazón!. ¿Dónde?.
Ese mismo mes, Maa José cumpliría sus quince años. Fue elviernes por la tarde cuando consiguieron un donante, las cosas ibaa cambiar. El domingo por la tarde, ya Maa José estuvo operada y todo salió como los médicos lo haan planeado. ¡Éxito total!.
Sin embargo, Randolf no haa vuelto por el hospital y MaaJosé lo comenzó a extrañar. Su mamá tuvo que explicarleque ya que todo estaba bien, a partir de ese momento supapá era quien trabajaa para sostener la familia. Maa José permaneció en el hospital por quince días más, los médicos no haan querido dejarla ir hasta que su corazón estuvierafirme y fuerte y así lo hicieron. Al llegaa casa todos se sentaron en un enorme sofá y su mamá con los ojos llenos de lágrimale entregó una carta de su padre.
Maa José, mi graamor:
"Al momento de leer mi carta, debes tener quince años y un corazón fuerte latiendo en tu pecho, esa fue la promesa de los médicos que te operaron. No puedes imaginarte ni remotamente cuanto lamento no poder estaa tu lado en este instante. Cuando supe que ibaa morir sentí que yo también moriría contigo, y me preguntaba ¿qué podíahacer?... después de tanto pensar y sentir mil cosas dentro de mi, decidí finalmente que la mejor manera de hacer algo por ti era darle respuesta a una pregunta que me hiciste cuando tenías diez años y a la cual no respondí. Decidí hacerte el regalo más hermoso que nadie jamás ha hecho. Te regalo mi vida entera, sin condición alguna para que hagas con ella lo que creas que es mejor, sintiendo muchas cosas bellas y sabiendo que en el mundo lo más importante es que quieras vivir, ¡Vive hija!. Te amo!!!!...
También quiero que sepas que hoy, mañana y siempre estaa tu lado, siempre. Te Amo y siempre Te Amaré, porque eres lo más grande y hermoso que Dios me ha dado... siempre estaré contigo, siempre TE AMARÉ..."
Maa José lloró todo el día y toda la noche. Al día siguiente, fue al cementerio y se sentó sobre la tumba de su papá, lloró como nadie lo ha hecho y susurró:
-Papi ahora puedo comprender cuanto me amabas, yo también te amo aunque nunca te lo dije. Por eso también comprendo la importancia de decir "TE AMO". Y te pido perdón por haber guardado silencio... en ese instante las copas de los árboles se movieron suavemente y cayeronalgunas flores.
Sintió Maa José que un suave viento rozó su cara y una brisafresca besó sus mejillas. Alzó la mirada al cielo sintiendo unapaz inmensa y dio graciaa Dios por eso. Se levantó y caminóa casa con la alegría de saber que lleva en su corazón "elamor más grande del mundo"...