Saturday, November 19, 2016

Entender para resistir: el trumpismo

Gustavo Gordillo
E
l triunfo de Trump en laselecciones presidenciales en Estados Unidos cambia las reglas del juego político en ese país, impacta radicalmente el equilibrio de poderes mundiales basado en acuerdos tácitos después de la caída del muro de Berlín y modifica la tensión entre democracia liberal y democracia iliberal a favor de esta última.
Trump es un mentiroso patológico, pero el fenómeno del trumpismo es tan excepcional como lo que está pasando en Europa, no sólo por sus líderes que se podrían comportar como políticos tradicionales, sino por el desgaste institucional de la democracia desde la caída del muro de Berlín, el efecto sobre amplias capas de la población de una globalización desbocada y la ceguera de las élites políticas y económicas.
La ceguera de las élites no sólo en Estados Unidos sino como fenómeno mundial está muy ligada al concepto definido por Herbert Simon comoracionalidad acotada. La ceguera contemporánea de las élites liberales o conservadoras proviene de que encerradas en su burbuja política, cultural y mediática, terminan por desconocer radicalmente lo que ocurre en el subsuelo social. Ahí donde se gestan a veces revueltas progresistas y ahora irrupciones racistas y xenofóbicas.
Por ello, aún con las mediaciones evidentes, Trump buscará cumplir con sus promesas centrales de campaña, entre las cuales las que más afectan a México –el muro fronterizo, la deportación de indocumentados y la renegociación del TLC– podrían convertirse en la demostración de que Trump cumple lo que dijo, aunque su aplicación pueda modificar su amplitud –pero no para bien de México.
Revisemos sobre todo la coalición electoral triunfante. Ésta logró superar las grietas entre los republicanos a pesar de su fuerte discursoantiestablishment republicano, manteniendo a 90 por ciento de quienes se identifican republicanos jalando particularmente el voto útil, el voto blanco, de edad madura, sin formación postsecundaria, de fuertes convicciones religiosas y fuertemente rurales.
Por cierto y aunque sea de pasada es indispensable analizar en profundidad el significado de ruralen el mundo contemporáneo. Lo pienso desde luego para Estados Unidos, pero igualmente para Europa y ciertamente para México. Ese voto rural fue decisivo en el Brexit y en el triunfo de Trump.
De hecho para Nate Cohn, municipios de clase obrera blanca ganados previamente por Obama que se deslizaron hacia Trump son un factor clave en el triunfo de este último (ver aqui). De los 700 condados que Obama ganó en 2008 y 2012, en 30 por ciento de ellos esta vez ha ganado Trump.
Esta coalición electoral está movida por dos poderosos reflejos: el regreso a un mundo donde la población blanca gozaba de todos los privilegios y la desconfianza cuando no el odio a todo lo que sea diverso. Estas pulsaciones fueron claramente captadas en el lema de campaña de Trump –“Hacer América poderosa otra vez”– y la principal frase en su discurso de aceptación de la candidatura republicana: seré su voz, se convirtió en la consigna que movilizó su voto.
Además es necesario subrayar que las mayorías republicanas en el Congreso, en los gobiernos estatales y en las legislaturas estatales, así como la muy previsible mayoría conservadora en la Corte Suprema, ponen seriamente en duda qué tanto el diseño de pesos y contrapesos va a funcionar.
O’Donnell, Zakaria y Levitsky reflexionaron en torno a conceptos como democracia iliberal, democracia delegativa o autoritarismo competitivo, para subrayar que pueden existir regímenes desgastados que transitan formalmente por vías democráticas pero que terminan minando el estado de derecho desde el Poder Ejecutivo hasta devenir en distintas formas de autoritarismo.
No deja de ser paradójico que los casos que sirvieron para ilustrar en los 90 esta tipología entre las democracias existentes supuso como punto de referencia el experimento americano.
Twitter: gusto47

Sunday, November 13, 2016

¿Qué hacer? Un primer aspecto

Antonio Gershenson
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E
l cambio de la relación con Estados Unidos puede tener muchas consecuencias, sobre todo con la actitud de nuestro Presidente, que ya había invitado a México al próximo mandatario estadunidense, y ahora ya se puso de acuerdo con él para una relación más estrecha. Los dos son probablemente los más derechistas en un buen tiempo, en sus respectivos países.
Un primer aspecto que voy a abordar es la necesidad de aumentar de manera considerable nuestra relación económica con países independientes. Con esta último término me refiero incluso a que el país respectivo no mantenga, por ejemplo, algún tratado económico con Estados Unidos.
Se trata de que México tenga, precisamente, más independencia económica, pero también mejores condiciones para recuperar el crecimiento con que contábamos en el pasado. El Banco Mundial ha establecido que el crecimiento económico del país del norte ha sido de 1.3 por ciento hasta 2015, y en los primeros trimestres de 2016 ha sido aún más bajo.
La mayoría de los otros países tiene también niveles bajos de crecimiento, y en varios casos tienen crecimiento negativo.
Los países independientes con un crecimiento mayor a 5 por ciento, basándonos en el promedio de 2007 a 2015, son casi todos de Asia; los mayores de tamaño en población son: China (9.7 por ciento promedio en ese periodo), India (7.4), Indonesia (5.6) y Vietnam (6.2). No son los únicos, pero son una base, y su posición económica indica la posibilidad de una alta importación y exportación, de un importante comercio internacional.
Con un cambio en la política económica podemos recuperar la mayor capacidad de crecimiento económico que tuvimos desde el fin del gobierno de Cárdenas, en 1940 hasta 1982, de alrededor de 6 por ciento anual.
La población de estos países (productora y consumidora) es un porcentaje muy alto de la población mundial: (Ver imagen)
Casi 3 mil millones de habitantes. Se trata de posibles consumidores. Casi 10 veces la población de Estados Unidos, que era de 313 millones en esta misma fuente.
Hay que señalar que los ferrocarriles de estos países y sus obras llegan incluso a islas de Asia. En China hay por lo menos una vía en funcionamiento. Existe también por lo menos otro ferrocarril internacional en construcción.
Creo que tenemos esta alternativa, muy superior a cualquier simple sumisión a otro país del que ya dependemos, y si emprendemos una verdadera reforma económica, para recuperar el nivel de crecimiento que ya tuvimos durante 42 años, o incluso mayor, eso sí que será progreso económico para el país.
Esta reforma incluiría la recuperación para la nación de las unidades económicas estratégicas que se han estado privatizando y entregando a particulares, en especial a trasnacionales.
En escritos futuros en este mismo espacio trataremos de ampliar este planteamiento, así como analizar otros aspectos ante el nuevo gobierno de Estados Unidos.

Saturday, November 12, 2016

México debe sacudirse "la tutoría" de Estados Unidos: Lomnitz

Arturo Cano |  sábado, 12 nov 2016  11:35

Monday, November 7, 2016

Sobre Rodolfo Stavenhagen

Azril Bacal Rodolfo fue un maestro de lujo sobre el tema de la cuestión étnica, gran amigo e inspiración permanente en la praxis y lucha por el reconocimiento e implementación de los derechos humanos de los pueblos indígenas. Deja un vacío con su ausencia y un faro de luz en las tinieblas como inspiración permanente. Logramos organizar un homenaje al cumplir 80 años en la Biblioteca Nacional del Perú, hacen cuatro años. Quienes tuvimos el privilegio y alegría de conocerlo de cerca lo recordaremos hasta el final de nuestros dias, verdad? Si hay vida más allá de la muerte, me gustaría tomar un cafecito con Rodolfo al otro lado del río Chingor, cuando me llegue la hora de partir, que mucho, mucho no falta...Abrazotes polares. Azril Bacal

En estado canalla

Hermann Bellinghausen
E
n términos de Estado, gobierno, sistema político, condiciones de vida cotidiana, derechos y servicios ¿hemos mejorado? La propaganda afirma que sí, el desarrollo cuenta mucho. Si acaso disentimos ¿idealizamos nuestros pasados? ¿El próximo, el remoto? Fueron tiempos injustos, corruptos, autoritarios, represivos, machistas, antidemocráticos, manipuladores, y más atrás en la historia, fanáticos, inquisitoriales, brutales. No nos gustaban, pero teníamos el futuro por delante. Los sectores críticos demandaban cambios y soportaron persecución, pero sólo después de 1968 se vuelve a hablar de revolución armada. Los menos deciden hacerla aquí y ahora. Así les va. Los más admiran las revoluciones ajenas (Cuba, Nicaragua) como si fueran propias, pero piensan sólo en cambios graduales y se deslindan de los revolucionarios locales, los tildan de delirantes, tontos o malintencionados.
Queríamos una transformación democrática y liberadora de la vida sindical. Vamos, había vida sindical. Queríamos la profundización de la reforma agraria, la entrega de tierra a quien la trabaja, a quien la heredó de sus ancestros, a quien la reclama con derechos de comunidad. ¡Había reforma agraria! Queríamos extender, pues existía, la educación pública, gratuita, laica, nacional y de calidad; que la seguridad social conquistada por los trabajadores fuera universal; que el fruto de nuestros recursos beneficiara a los mexicanos en general, no a mexicanos en particular: petróleo, electricidad, telefonía, territorio, industria (el tan idealizado desarrollo).
Todo estaba en la letra constitucional. La Iglesia residía sanamente en sus atrios, con la grey libre de practicar sus creencias sin intervenir con ellas en la cosa pública; el intento cristero había fracasado. Éramos uno de los pocos países que daban al Vaticano trato de culto, no de Estado, pues la soberanía iba primero. Hasta que resultó que lo modernosería volver a la situación antigua, contando para ello con el papa Wojtila, intervencionista, intransigente y reaccionario.
Y así todo. Para atrás y rapidito. El ITAM al timón y los capitanes en Washington. Vimos volver cosas canceladas por las luchas del pueblo mexicano: la esclavitud, los latifundios, las encomiendas, los patrones extranjeros, la tierra arrasada, el derecho de pernada, las masacres de gente pobre, los impuestos criminales. Todo regresó modernizado. Los recursos y la tierra son de quien pague, y puede hacer allí su rechingada gana sin que molesten autoridades ambientales, financieras ni laborales, y con las bandas criminales siempre hay modo de arreglarse.
Es la población lo que estorba, y lo primero es engatusarla. Si no cae, ahuyentarla entonces, aterrorizarla, someterla o expulsarla de su tierra tan reforma agraria, tan bonita clínica, tan buena el agua entubada.
Todo por obedecer con entusiasmo suicida la tendencia mundial de acanallamiento en las relaciones sociales del poder. En Estados Unidos y Europa por la vía del racismo, la intolerancia post colonial y la estupidez creciente de sus clases medias. En América Latina y Asía Menor, por la creación de estados delincuenciales o rehenes del crimen organizado y/o las grandes corporaciones depredadoras, al grado de ser posibles presidentes como Temer en Brasil o Duterte en Filipinas; este último, trumpiano confeso, aprueba la violación de mujeres, organiza escuadrones de la muerte y encomia a los civiles que asesinandelincuentes.
Qué Estado no es hoy en mayor o menor medida canalla, como decía Chomsky de Washington, mientras Bush-Clinton-Bush hablaban deestados fallidos: Albania, Somalia, Yemen, Ruanda. Fallidos y canallas han ampliado sus listas. La podredumbre avanza ataviada de democracia y, en lugares como el nuestro, en medio de un baño de sangre.
La vida no vale si eres negro en Norteamérica, mujer o estudiante en México, persona en Haití o Siria, indígena en Brasil, palestino en Palestina, cristiano en Malí, chiíta en Irak. Políticos como Álvaro Uribe en Colombia –belicista, paramilitar, racista y corrupto– van al alza. El negocio de la guerra ignora leyes, códigos de honor, respeto a lo humano. Desaparecen la justicia y la aceptación de las diferencias. La extracción y la acumulación se comportan como si no tuvieran límite, pero también a ellas el futuro se les acaba.

Sunday, November 6, 2016

Datos de Pemex, confirmación de una política oficial


Antonio Gershenson
O
frecemos algunos datos oficiales de Pemex del tercer trimestre de 2016:
La producción de gas natural como tal, no como subproducto del petróleo líquido, llamado no-asociado, se redujo los tres primeros trimestres de 2015 de 2 mil 121 millones de pies cúbicos diarios a mil 304 al mismo periodo de 2016, a 61 por ciento.
La producción de petróleo crudo pasó de 2 mil 553 miles de barriles diarios en 2011 a 2 mil 182 en lo que va de 2016, una reducción de 15 por ciento.
El envío (o derroche) de gas natural a la atmósfera aumentó de 434 millones de pies cúbicos en el primer trimestre 2015 a 542 en 2016, un aumento de 25 por ciento.
El número de pozos terminados cambió de 244 a 124, una reducción de 49.2 por ciento, casi a la mitad.
El año pasado el monto de las importaciones de gas seco aumentó 38.6 por ciento; el de gasolina regular 36.5 por ciento y el de petroquímicos 54 por ciento. Ello en consecuencia de la reducción de la producción nacional de esos productos, y una demostración de que era necesario mantener la productividad.
Todos estos datos son una prueba adicional de que Pemex no debe ser dirigido por burócratas que no saben de la industria petrolera, y son partidarios de entregar todo al extranjero, o ya de perdida a suscuates, empresarios locales.
El gobierno no usa a Pemex como medio de desarrollo nacional, que es lo que debería ser, sino como medio de enriquecimiento de los monopolios privados, y de los funcionarios a los que éstos les son agradecidos con mordidas y otros medios.
Las entregas de partes de Pemex a particulares son cada vez mayores, y dan la impresión que se quiere entregar al siguiente sexenio ya puros papeles y deudas, y nada productivo del petróleo y sus derivados, salvo algunas instalaciones también endeudadas.
Lo único mexicano que ha crecido en este proceso es la fortuna de los favorecidos nacionales que son los multimillonarios del país queganaron concursos petroleros. Mientras, la mayoría de la población vive una vida cada vez más difícil.
El domingo pasado mostramos que en otra parte del mundo, principalmente en Asia, hay elementos de progreso y de producción. Al final, recordamos que, pese a los elementos internacionales de crecimiento lento y algunos de crisis, en cambio, los dos países más poblados del mundo, India y China, tienen ahora niveles de crecimiento de alrededor de 7 por ciento anual. Esto muestra que el desastre al que nos están llevando no es inevitable.

Wednesday, November 2, 2016

Un suicidio de la muerte mexicana

Claudio Lomnitz
L
eo desde Estados Unidos que el gobierno de la Ciudad de México organizó un desfile para los días de Muertos. O sea, una parada, como las que desde hace décadas se estilan en halloween, en Estados Unidos, con todo y fuerte carga carnavalesca, sólo que los desfiles de halloweensurgieron con tremenda pulsación creativa, primero en el Castro District de San Francisco y en el West Village de Nueva York, impulsados por la recién salida del clóset comunidad gay, que inventó el halloween como fiesta ya de adultos. La parada de muertos de la Ciudad de México, en cambio, recicla la utilería de la película Spectre, de James Bond, y viste así a la ciudad de su imagen hollywoodense. ¿Qué significa esto? ¿Importa?
Antes de intentar una respuesta, quitémonos un prejuicio. Las dificultades que enfrenta la rememoración de los muertos no manan del comercialismo. Los días de Muertos llevan siglos siendo una importante ocasión para el comercio: los mercados de Todos los Santos eran los más importantes del año en los pueblos del centro y sur de México desde el siglo XVII y toda la parafernalia del día –el pan de muertos, la tradición de usar ropa nueva, las flores, las velas, la artesanía de muertos– tuvo siempre su lado comercial. El problema de hoy, si lo hay, no es exactamente el comercialismo así, en general o en abstracto, aunque sí puede haber desasosiego causado por cierto comercialismo industrializado en lugar de un comercialismo artesanal.
La parada inspirada en James Bond tiene rastros de esto. El industrialismo implica una división del trabajo entre el diseñador y la factura mecanizada del producto, cosa que contrasta con el proceso productivo del artesano, quien es, a la vez, diseñador y constructor. La separación de funciones en la gran industria permite que se desarrolle un diseño que es más elaborado y económico. El público mexicano, o un sector del público mexicano, pareciera pedir hoy este grado de elaboración y economía. Tanto así, que hombres y mujeres del desfile prefieren pintarse las caras copiando los diseños del encargado del set hollywoodense que hacer caso a sus propias y quizá más modestas posibilidades creativas.
De modo que hay, en primer lugar, un malestar que se relaciona con la industrialización de la fiesta, porque implica un traspaso del diseño de la parafernalia de la muerte, de manos de la fantasía popular, representada hasta hace poco por el artesanado, a las fantasías de diseñadores, fotógrafos profesionales y directores de cine, cuyas experiencias sobre la muerte, que pueden venir cargadas de referentes bien alejados de las costumbres locales.
Además, en lo del desfile hay un segundo elemento que vale la pena contemplar. Las paradas de halloween,inventadas por las comunidades gays en los años 80, dependen también del comercialismo industrial: las cosas que la gente se pone son compradas en tiendas, diseñadas por diseñadores y producidas en masa. El chiste del desfile está en la creatividad considerable de cada miembro de la procesión, que escoge y combina productos, y se los pone de manera que resaltan su cuerpo, personalidad y postura ante la sociedad. Hay ahí una carnavalización en pleno, en la que se combinan elementos de la vida diaria para producir un espacio sagrado a través de lo grotesco, incongruente, sublime o abyecto.
La reproducción del set de Spectrees otro asunto. Por una parte, en la idea misma hay un elemento de lo que podríamos llamar lo nacional-narciso; es decir, de un imaginario nacional que está enamorado de su imagen, reflejada en el espejo de Hollywood. Es, quizá, un caso paradigmático de la llamada magia de Hollywood. Cansados de ver tanta imagen en televisión analógica de más y más Chapos Guzmanes detenidos, cada uno con su ridículo apodo, con cara de venadeado y declarando estupideces en las que se trivializan sus asesinatos; aburridos de estar rodeados de cuerpos tubulares, rellenos de charritos y pepsilindros; cansados de la falta de ritmo nacional o de un ritmo ahogado en alcohol grupero... quedamos sorprendidos con la primera escena de Spectre, con su Zócalo transfigurado por un carnaval como de Olinda, pleno de esqueletos bien torneados y nada boilerescos, presumiendo máscaras estilizadas y súper cool. Definitivamente, viene mejor ver nuestra muerte en el espejo de Hollywood que en el noticiario.
Por otra parte, en lo del desfile hay también una especie de Efecto retrato de Manuela, quien en estrofa memorable, compuesta por Chava Flores, entregándole a su novio una foto de estudio en la que se esconde cuidadosamente cada uno de sus defectos, le aclara: “el retrato es pa’ tus ojos y el original pa’ ti”.
Los días de Muertos tuvieron siempre un elemento activo de composición. El altar, especialmente, es una composición, en la que el retrato se funde con la ofrenda. En el altar se retrata ofrendando. Quizá el público mexicano haya reconocido en la primera escena de Spectre una ofrenda estadunidense al México que ya no es, un retrato idealizado, utilizando los recursos que tenía a la mano el retratador para homenajear a quien ha desaparecido. La muerte mexicana es ya en sí misma el sujeto del altar, y según los organizadores del desfile nos quedarían ahora sólo dos cosas: el recuerdo de la muerte mexicana, con su comunitarismo exuberante, y la muerte en México.