LA HISTORIA
Con la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se formalizó el deseo gubernamental de Estados Unidos y México por consolidar y unir sus economías. Canadá se suma al bloque una vez que ya operaba un acuerdo comercial con su vecino del sur.
Aunque la negociación del tratado comercial se da por iniciativa del expresidente de México, Carlos Salinas de Gortari, al cabildear con el entonces presidente George Bush, y posteriormente con el Gobierno Canadiense, ya se habían dado acercamientos anteriores.
Durante la presidencia de Richard M. Nixon surge la idea de crear un mercado común en América del Norte; sin embargo, se consolidó durante el mandato de James Carter cuando se le propuso a José López Portillo la formación de un Mercado Común de América del Norte, pero limitado a un Mercado Común Energético.
Ronald Regan buscó fijar “posiciones continentales” ante los problemas económicos de la región a fin de responder como bloque a los cambios en las economías y políticas mundiales.
Bajo el gobierno de George Bush se pensó en la llamada “Iniciativa para las Américas”, que llevaría una propuesta de largo plazo. El tiempo llegó en la administración de Carlos Salinas de Gortari quien en 1990 durante la reunión anual del Foro Económico Mundial, en Davós, Suiza, señaló que en el futuro anticipable no se contemplaba un mercado común, pero sí una mayor relación comercial con Estados Unidos y Canadá.
No obstante, años atrás, en 1981, los presidentes Regan y López Portillo acordaron la creación de una Comisión Binacional para dar seguimiento a la relación bilateral.
La primera reunión se llevó a cabo en la ciudad de México en noviembre de ese mismo año (1981), y se conformaron las bases para asegurar la coordinación y continuidad de la Comisión, misma que funcionó durante los sexenios de Miguel de la Madrid y de Carlos Salinas de Gortari.
Durante agosto de 1990, ya en la administración de Carlos Salinas, se llevó al cabo en la ciudad de Washington la reunión número ocho de la Comisión Binacional, y en ella se habló de los beneficios potenciales de un tratado de libre comercio para promover la prosperidad entre ambos países.
En septiembre de ese mismo año, el presidente estadounidense George Bush, notificó al Congreso de Estados Unidos la intención de establecer un tratado comercial con México. Cabe destacar que desde 1989, ese país ya tenía un tratado comercial con Canadá (ALC).
Cinco meses más tarde, en febrero de 1991, ya los tres países del norte establecen su compromiso de impulsar un acuerdo comercial, y en el mes de mayo el Congreso estadounidense autoriza al presidente negociar por la vía rápida, el llamado fast track, lo que marca el inicio de la negociación para el mes de junio de ese mismo año, y finaliza en agosto de 1992.
DEL INICIO
Al mediodía del 7 de octubre de 1992, las firmas de los Secretarios de Comercio de México, Estados Unidos y Canadá unieron de forma definitiva el libre intercambio de mercancías entre 365 millones de consumidores en los tres países.
Dos meses más tarde, los presidentes George Bush, de Estados Unidos, Carlos Salinas de Gortari, de México y el Primer Ministro canadiense Brian Mulroney harían lo propio para dejar sellados los acuerdos del segundo bloque de comercio más importante en el mundo, sólo superados por la Unión Económica Europea, constituida en los mismos tiempos que el TLCAN.
Sólo faltaba la aprobación de los respectivos Congresos, que se da un año más tarde.
Básicamente la pretensión del TLCAN fue la disminución y supresión gradual de aranceles y otros obstáculos para los productos de los países firmantes, así como la eliminación de las barreras a la inversión internacional, el fomento de la cooperación trilateral, regional y multilateral, y la protección de los derechos de propiedad intelectual.
El documento lo conformaron 22 capítulos, con alrededor de 300 artículos en ocho partes complementadas con varios anexos:
1. Aspectos Generales, Objetivos y Definiciones.
2. Comercio de Bienes.
3. Normalización.
4. Compras del Sector Público.
5. Inversión y Servicios.
6. Propiedad Intelectual.
7. Controversias.
8. Disposiciones Finales.
Los anexos que se incluyeron, y que formaron parte de las principales “crisis” que vivió el TLCAN en sus etapas finales, fueron los relacionados con el medio ambiente, el tema laboral y las salvaguardas.
Finalmente en el mes noviembre de 1993 la Cámara de Representantes de Estados Unidos votó: 234 votos a favor y 200 en contra.
En Canadá las cosas no estuvieron exentas de contratiempos. Se acusó al gobierno de Brian Mulroney del cierre de industrias, de un fuerte desempleo, altos impuestos y recesión económica. Sin embargo el tratado no se frustró. La votación en el Parlamento de Canadá, en junio de 1993, fue de 140 votos a favor y 124 en contra.
México fue el país con menor oposición al TLCAN. El gobierno siempre contó con el “pase automático” a las negociaciones y a su aprobación. El Senado lo sometió a votación el 22 de noviembre de 1993, con un resultado de 56 votos a favor y 2 en contra.
Tras la aprobación de los tres Congresos, el TLCAN -o NAFTA de acuerdo a sus siglas en inglés- entró en vigor el primero de enero de 1994.
catarina.udlap.mx/u_dl_a/tales/documentos/lri/.../capitulo1.pdf