Sunday, October 9, 2016

Alfonso Arau, el hombre del chocolate caliente

Elena Poniatowska
Foto
Alfonso Arau, director de Calzonzin inspector, Como agua para chocolate Un paseo por las nubes, entre otros filmesFoto tomada de Internet
N
o cabe duda de que Alfonso Arau Incháustegui, nacido el 11 de enero de 1932 en la Ciudad de México, es un hombre de talento. Actor y director, extraordinario bailarín, viajó a Cuba en 1961 –entusiasmado por la revolución cubana–, allá permaneció hasta 1964 y creó el Teatro Municipal de La Habana. En 1961, cuando la invasión de playa Girón por los cubanos de Miami, solicitó al Congreso mexicano levantarse en armas en defensa de Fidel Castro, autorización que le fue negada.
En Francia estudió pantomima con Marcel Marceau y Jacques Lecocq. Lo vi por primera vez en la película de Alberto Isaac En este pueblo no hay ladrones al lado de Juan Rulfo, Abel Quezada, Carlos Monsiváis y María Luisa Mendoza La China. El guión era de Gabriel García Márquez. En 1969 lo vi de nuevo en El águila descalza y me deslumbró su Calzonzin inspector,cuyos personajes son de Eduardo del Rio, Rius. Chido Guan (El tacos de oro) también deleitó a todos con su enorme éxito Como agua para chocolate, basada en la novela de su ex mujer Laura Esquivel, la escritora de mayores ventas en nuestro país.En México no se filman películas, se hacen milagros, declaró en alguna ocasión. Jesusa Rodríguez recuerda que cuando le pidió actuar en la plaza de Santo Domingo en un espectáculo callejero para defender la libertad de expresión, Arau sacó de abajo de su cama una maletita en la que había guardado su disfraz de El águila descalza.
Mimo, bailarín, actor y director
El triunfo le llegó a los 64 años con la película Como agua para chocolate.Más tarde filmó Un paseo por las nubes, con Anthony Quinn y Giancarlo Gianini, que en la primera semana recuperó en Hollywood todo el dinero invertido y ganó los millones que día a día agrandaron la sonrisa de por sí muy grande de su director y productor. Controvertido, acusado públicamente no sólo por Laura Esquivel, sino por su propio hermano, Alfonso Arau es un hombre que arrolla con su personalidad contradictoria, ya que hierve de talento. Cuando lo entrevisté, su chispa burbujeaba en las habitaciones de su casa de Mixcoac, cuyos muros cubiertos de libros respaldaban la inteligencia de sus respuestas. En aquel año de 1971, lo visité en dos ocasiones y me dejó hipnotizada. Entonces escribí lo que hoy reproduzco para que se festeje al Alfonso Arau, mimo, bailarín, actor y director.
–Me das la impresión de ser muy buena gente, Alfonso.
–¿Qué tengo yo de bueno, a ver, qué me ves tú de bueno?
–No sé, das una sensación de bondad; proyectas bonhomía…
–Es que el mimo se asocia con Marcel Marceau y Marceau es romántico; creó un mundo infantil, indefenso, endeble. Jean-Louis Barrault en Les Enfants du Paradistambién representó al mimo desamparado, inocente, buena gente hasta decir basta. Pero no todos los mimos son románticos; conozco mimos que manejan una temática moderna. Uno de los problemas de ser mimo es sacudirse la sombra de Marcel Marceau.
–Pero, ¿es muy limitada la pantomima?
–Sí, sí lo es y la sombra de Marceau la limita aún más.
(Recuerdo a Jean Louis Barrault vestido de Pierrot, con tres grandes lunas negras sobre su traje blanco. Se llevaba una rosa triste a la nariz y suspiraba mientras las espectadoras llorábamos.)
–¿Es difícil ser mimo?
–Sí lo es. ¡Es increíble pensar que uno puede permanecer dos horas y media en escena solo, sin hablar! Marcel Marceau repite dos espectáculos al día y viajó por el mundo entero con esos dos únicos programas. Yo tuve la oportunidad de hacer un espectáculo y viajar por el mundo como él y también la respuesta del público fue enorme. Entré al escenario como Marceau, pero una de las características de mi pantomima es que no es ortodoxa. Yo hablaba, cantaba, bailaba y hasta tocaba trompeta, violín, piano, guitarra, flauta; era muy libre, muy creativo. El violín sí lo estudié de chico, me jalaban las orejas para que fuera a practicar, en fin, el cuadro típico, pero nunca llegué a ser un buen violinista. En cambio soñaba con ser un actor integral.
–¿Qué es ser un actor integral?
–Incorporas una serie de medios y técnicas de expresión hasta abarcar todos los campos: el baile, la música, el canto, el drama, la comedia, la pantomima.
(En 1965, en París, sentí mucho orgullo al pasar frente a la Comédie des Champs Elysées al ver la marquesina y cuatro inmensos carteles que anunciaban al mexicano Alfonso Arau. Caminaba por la avenida Montaigne y tropecé con las letras luminosas: Alfonso Arau, dans son spectacle burlesque, adapté en français para Jean Cosmos, mise en scene par Alexandro. El espectáculo duró seis meses en cartelera y Alfonso Arau después de su consagración –porque como él mismo lo dice:Fuimos a vender cajetas a Celaya: mimos en la tierra de Marcel Marceau–, recorrió el mundo entero. Fue el único de dos mexicanos –el violinista polaco nacionalizado mexicano Henryk Szeryng– invitado a la Expo 67 en Montreal.)
–Siempre quise hacer cine. FilméCaras nuevas, una comedia musical muy divertida, pero nunca pudimos volver a hacer cine Corona y yo. Sergio Corona era un compañero del Ballet Chapultepec que dirigía Gloria Mestre y en el que daban clases los hermanos Silva y el ruso Sergio Unger, mi maestro.
–Pero, ¿qué diablos hacías tú en una compañía de ballet?
–Yo estudiaba medicina porque mi mamá quería que fuera médico. Mi papá fue un dentista muy bueno –murió cuando yo tenía 13 años y mi mamá quería que yo fuera doctor, porque ser dentista era como ser un médico de segunda, aunque mi papá era el presidente de los dentistas. (Ahora los dentistas ganan más que los médicos, pero entonces no tenía cartel la profesión). Mi padre era un hombre buenísimo, pícaro, con gran sentido del humor. Estudié hasta segundo de medicina y conocí a una niña bailarina, y por pasármela todo el día con ella me metí de bailarín. Para una madre como la mía, tener a un hijo corista era una vergüenza. Pertenezco a la clase media mexicana que curiosamente se siente noble. Además había un chorro de amanerados en el ballet Chapultepec. Mi mamá entró un día al camerino del Follies donde yo trabajaba y contó 19, y entonces le dieron 30 teleles. ¡Hijo mío! ¡Qué vergüenza! Bailé el Lago de los cisnes, Giselle, El amor brujo, de Falla, y otros ballets como El pájaro de fuego, de Stravinsky, y Petrushka.
–¿Eras solista?
–¡Qué va, hombre! Estaba yo allí en la bola, en el coro.
—Pero, ¡qué persistencia! ¿Nunca destacaste?
–Bueno, en El amor brujo me ascendieron porque yo era el brujo, y al final, cuando tocan los tambores, tenía que tirarme al suelo en el momento exacto, y todos se preocupaban por que me fuera a pasar un minuto y estropeara el gran final. También bailé las Danzas polovtsianasy fui el Príncipe Igor en la Rapsodia húngara número 2, de Liszt. Quería ser cada día mejor. Ensayaba a diario muchas horas. Fui subiendo y en dos años llegué a primer bailarín. Ya para entonces mi madre se había conformado y, como loco, bailé y bailé; estudié danza moderna con Guillermo Arriaga, la gran estrella delZapata en Bellas Artes. Durante cinco años fui el consentido de Seki Sano, hombre maravilloso, tan paternal y bondadoso como fue mi padre. Hice una buena pareja de baile con Sergio Corona, un número completo de Music Hall cómico que duró de 1951 a 1958. Trabajé con Pérez Prado,Tongolele, María Victoria, Tin-Tan;estuve en el Blanquita, en el Margo, en el Cervantes, en el Lírico. Era artista de teatro de revista. En aquella época tenía 22 años. Empecé a los 19. La gente de teatro de revista es maravillosa. Después, con el número de Music Hall que hicimos Corona y yo, viajé por toda América Latina, Estados Unidos, Canadá. Fue el número de más popularidad. Me casé con la hermana de Corona, Magdalena, y con ella tuve tres hijos; Alfonso, que es el que más se parece a mí; Fernando, que tiene 18, y Rossana, de 16. Son a todo dar. Después nos separamos Magdalena y yo…
Capacidad crítica, el legado
(Alfonso Sergio Arau Corona, hijo de Alfonso, es el autor de la espléndida cinta Un día sin mexicanos, filmada en 2004 en California con Yareli Arizmendi y los espaldas mojadasafincados en ciudades que antes fueron parte de México. Hereda el talento y la capacidad crítica de otra cinta, El águila descalza, sátira y al mismo tiempo homenaje a todos los puntales del cine mexicano: el peladito bueno y soñador quintopatiero, la rubia de categoría (oxigenada), los malos disfrazados de El Santo, en fin, los clichés de nuestro cine que encontraron su culminación en Juan Orol, ¡Que películas tan buenas! El águila descalza es un filme inteligente, joven, vital interpretado por un gran actor: Arau y un bailarín superdotado, porque, ¡cómo baila Arau! Guillermo Arriaga debió sentirse sumamente orgulloso de ese discípulo extraordinario. Por desgracia, a años de distancia, siento que a Arau le pasó lo mismo que a Germán Valdés Tin-Tan, ese extraordinario actor que destacó en la misma época que Cantinflas. El libroAsí es la vida (vals para piano): conversaciones con Armando Casas –presentado en septiembre y celebrado en la Cineteca Nacional– recupera a uno de los más completos actores mexicanos.)

Tuesday, October 4, 2016

A tres británicos, el Nobel de Física por estudios sobre la materia

Afp |  martes, 04 oct 2016  07:02

Necesaria, la correlación de fuerzas para la refundación del modelo educacional: Vallejo



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 04/10/2016 04:04 
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Frente a modelos educativos neoliberales, como el chileno, influenciados por una ideología que concede una importancia indebida a los mecanismos de mercado, con la expansión de la matrícula privada con fines de lucro, la segregación socioeducativa, la estandarización y la privatización, es necesario impulsar sinergias con la pluralidad de actores, movimientos sociales, partidos políticos y sindicatos, subrayó Camila Vallejo, geógrafa y política chilena, durante su visita a la UAP.
En su conferencia titulada “La aportación de los movimientos sociales y la obligación del Estado en el financiamiento de la educación superior: caso Chile”, la activista política enfatizó en lo fundamental que resulta la correlación de fuerzas para avanzar en la refundación del modelo educacional y de otras transformaciones estructurales, a través de procesos dinámicos y dialécticos, de alianzas pluriclasistas, en los que se entiendan los roles de los poderes fácticos, así como del movimiento social.
Camila Vallejo, quien también es diputada en Chile, su país natal, visitó la UAP en el marco del Foro Educación Superior y Conocimiento: Avances Globales y Alcances Locales. En la Unidad de Seminarios, de Ciudad Universitaria, destacó que en función de la demanda, la matrícula universitaria de la UAP creció en los últimos años, hecho que en Chile no ha ocurrido en mucho tiempo, debido a que el gobierno ha optado por subsidiar a la iniciativa privada, según un boletín oficial.
Por ello, en 2011 muchos sectores chilenos se unieron en un movimiento social que logró convertirse en la principal fuerza contrahegemónica, proponiendo un horizonte que supera el neoliberalismo, sistema que ha generado un crecimiento empobrecedor en Chile. “La mercantilización de la educación chilena es parte de un sistema de control, explotación y subordinación de las grandes mayorías de nuestro país”, comentó.
Al hablar sobre el caso chileno, refirió que aunque los estudiantes y otros sectores se unieron por una reforma educacional, en el devenir de su lucha notaron la necesidad de incorporar otros temas de nivel estructural, ya que “en 2013 nos dimos cuenta de que no bastaba con plantear cambios solo en la educación”. En ese sentido, señaló, hubo una alianza pluripartidista en la construcción programática para la incidencia política, a fin de impulsar otras reformas, como la tributaria y educacional, el fin del sistema electoral binominal y la formulación de una nueva constitución, distinta a la impregnada de la ideología del Estado militar.

Sunday, October 2, 2016

México se marchita por impunidad y saqueos: Volpi

Guanajuato, Gto. México pena y se marchita por crímenes sin castigar e incontables saqueos a la hacienda pública, "nos circunda una realidad tan desasosegante y llorosa que nos haría falta un caballero andante empeñado en enderezarla", dijo el director del Festival Internacional Cervantino (FIC), Jorge Volpi en un discurso dedicado a Miguel de Cervantes Saavedra.

Durante la inauguración del FIC, Volpi dirigió sus palabras a Cervantes y resaltó que el Teatro Juárez estaba lleno de admiradores y "no he de mencionar a los dos o tres pícaros que jamás lo han leído, ni lo leerán".

El funcionario continuó: "Sólo se solazan en los palcos con la torva esperanza de deslizarse en el ágape posterior a estos prolongados discursos", continuó.

El escritor se dirigió a Cervantes diciendo que era imposible resumir los acontecimientos en México a lo largo de cuatro "malhadadas" centurias que han corrido desde sus exequias.

"Basta decirle que, del infausto momento en que su merced solicitó la venia del Consejo de Indias para trasladarse a las ignotas tierras del Soconusco, permiso que su majestad tuvo a bien negarle, la América mexicana se separo de la Corona, se desgajó en inútiles e interminables reyertas fratricidas", comentó Volpi.

México perdió más de la mitad de su vasto territorio, fue invadido por un príncipe extranjero y mal gobernado por una larga caterva de tiranos nacionales, relató.

"Hasta llegar a estos aciagos tiempos en que allá afuera, lejos de los fastos que nos convocan, el país aún pena y se marchita entre porfiados crímenes nunca castigados, incontables asaltos a la hacienda pública", contó el director del FIC a Miguel de Cervantes.

Reconoció que existe la sensación de que los mexicanos "hemos desaprovechado todas las oportunidades y riquezas que nos brindó la fortuna".

"Pensará su merced, don Miguel, que describo un siglo aterrador y ciego como el suyo, dominado por la insensatez y la bajeza, y no errará en sus mientes. Nos circunda una realidad tan desasosegante y llorosa que nos haría falta un caballero andante empeñado en enderezarla", expresó Jorge Volpi

Al final de su discurso dijo que "no me queda sino encaminar las labores de cuantos han hecho posible este festejo: los miles de trabajadores y voluntarios que nos alientan, listos a desfacer los muchos entuertos que cada día se presentan en este anchuroso Festival".

Por su parte, el secretario de Estado de Cultura en el Ministerio de Educación de España, José María Lassalle Ruiz, agradeció a México por invitarlos al FIC, en el marco del cuarto centenario de la muerte de Miguel de Cervantes.

"Compartir con ustedes este momento tan especial, por tanto, es un honor, un honor memorable y perdurable, sobre todo porque celebrar aquí, en el corazón de América, este cuarto centenario, es cumplir un sueño acariciado", expresó.

Recordó que el creador de Don Quijote de la Mancha en dos ocasiones quiso viajar a América y "convertir esta tierra en su añorada utopía de soldado abatido, de poeta frustrado y protagonista de una vida de sin sabores, que sin embargo , nunca logró derrotar su anhelo optimista de vida, de esperanza y de ilusión".

"España edificó aquí su utopía, cuando hace dos siglos se produjo el proceso de las independencias, dejo también lo mejor de ella en esta tierra", consideró Lassalle.

Desde entonces los españoles han dado tumbos y han vivido un laberinto de soledad porque un parte de ellos se quedó aquí, dijo ante los asistentes.

"Un español no se conoce así mismo, como español, si no se descubre con su rostro americano, en su rostro indígena y mestizo, y solo aquí, España alcanza su completitud y también Cervantes", externó el secretario de Cultura de España.

El Festival Internacional Cervantino (FIC) fue inaugurado con la entrega de la Presea Cervantina, a la escritora Margo Glantz y con la entrega de la Medalla FIC, al tenor Francisco Araiza.

La Presea Cervantina es una distinción para las personas que han realizado aportaciones al estudio de la obra de Miguel de Cervantes Saavedra.

Este reconocimiento ha sido entregado a Eulalio Ferrer, a Carlos Fuentes, a Nélida Piñón, a Jorge Edward, a Álvaro Mutiz y a Fernando Savater, entre otros.

La inauguración de del FIC, terminó con unas palabras del gobernador de Guanajuato, Miguel Márquez Márquez, quien reconoció el trabajo de los voluntarios que apoyan en la organización del FIC.

"Como cada año, como hace 44, Guanajuato es puntual en la cita, con el encuentro cultural y artístico más importantes de América Latina, y uno de los más notables del mundo", refirió el mandatario.
Guanajuato recibe a España y al estado de Jalisco como invitados de honor, señaló Márquez.

"Tendremos un estupendo Festival, España y Jalisco han generado una gran expectativa. Por primera vez arrancamos en domingo y crece su duración a 22 días, tendremos cuatro fines de semana de fiesta y celebración", comentó.

En el Cervantino participan tres mil artistas de 38 países, de estos, mil 82 son locales.

Spain’s Socialists Oust Party Leader in Bid to End Deadlock - The New York Times

Spain’s Socialists Oust Party Leader in Bid to End Deadlock - The New York Times:



"MADRID — The leader of Spain’s main opposition Socialist Party resigned on Saturday night after losing a bruising and chaotic battle against other senior party members who were opposed to prolonging the deadlock in Spanish politics."



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La OPEP vuelve a la batalla del precio petrolero

Antonio Gershenson
“L
a Organización de Países Explotadores del Petróleo (OPEP) llegó el pasado miércoles a un acuerdo para la producción, por primera vez desde 2008, luego de que Arabia Saudita, su miembro más importante, suavizó su postura frente a su archirrival Irán y por la creciente presión de los bajos precios del petróleo.”
Lo anterior es una reproducción textual del primer párrafo de nuestro periódico del jueves pasado. Es la decisión de rebajar la producción de petróleo de la OPEP, para volver a aumentar su precio. E Irán es más importante de lo que se cree. Por lo pronto, es el nombre actual de Persia, que históricamente llegó a ser un imperio, y que hereda al actual país tecnología, conocimientos y habitantes (77 millones en 2013). Desde el Mar Mediterráneo hasta el Océano Pacífico, los países en contacto y alta población son Turquía, Irán, Pakistán, India y China.
De ahí que sea comprensible el famoso ferrocarril desde la costa china del Pacífico, a principios de este año, hasta la capital de Irán, Teherán, recorriendo el 90 por ciento de Asia.
La información en el periódico El Nacional, de Caracas, Venezuela, país de la OPEP, es abundante. En ésta se menciona un proceso que empieza ahora y culminará en la reunión anual de la OPEP en Viena, Austria, el 30 de noviembre de 2016.
El ministro de Energía y presidente de la compañía petrolera de Venezuela, Eulogio del Pino, calificó de excelente el acuerdo inicial, e informó que se decidió contactar ahora a los principales exportadores de petróleo que no están en la OPEP para que se sumen al pacto.
En el caso de México, aparentemente no hay problema, porque su producción baja y baja de todos modos, sin necesidad de acuerdo alguno.
Rusia es un país productor y exportador importante de petróleo, sin estar en la OPEP, y ha sidocastigado económicamente por los principales importadores, como Estados Unidos y Europa occidental. Podría ser uno de esos países que menciona la OPEP. Recordemos que cuando el gobierno estadunidense prohibió a una gran petrolera de su país la participación en perforaciones de zonas nuevas rusas de alta cantidad de reservas petroleras, India ocupó ese lugar y, con su conocida tecnología, suplió a la compañía yanqui desplazada y el trabajo continuó su avance.
Ya dimos una descripción de la situación de Irán en el artículo del 3 de julio pasado, damos aquí un resumen. Se dice que Persia fue la cuna de la más antigua carretera del mundo, el Real Camino Persa, con 2 mil 400 kilómetros. Es un antecedente de la llamada Ruta de la Seda. Se seguirían construyendo vías hasta las que ya mencionamos, la de los ferrocarriles, incluyendo el que va de la costa china del Pacífico a Teherán.
El ministro de Transporte de Irán dijo querer revivir la Ruta de la Seda en una forma moderna, con todos los sectores, los ferrocarriles, aire, carreteras y mar. Se han estado construyendo líneas de alta tensión, transporte por ferrocarril y modernización del existente, ferrocarriles de alta velocidad, infraestructura y más.
Así que la OPEP se lanza a una muy peculiar guerra por el precio del petróleo, cuya posible victoria nos traería beneficio, pero no resolvería los problemas que mantienen nuestra decadente producción del mismo. No se resuelve entregándolo, como se hace, a las transnacionales, ya se vio, como en Chicontepec, donde se gastó un dineral en las transnacionales, por una producción mínima y decadente. Se trata de que Pemex sea dirigido como lo fue hasta 2012, por una política como las que tuvimos entonces o mejores.

Jorge Volpi: todo sobre su padre

Elena Poniatowska
Foto
Jorge Volpi publica con Alfaguara Examen de mi padre Foto cortesía Elena Poniatowska
J
orge Volpi es un hombre dulce. Seguramente Rocío y los pequeños Rodrigo y Diego, a quienes dedica su libro más reciente, Examen de mi padre –que ahora lanza Alfaguara–, han de sentir ganas de abrazarlo porque inspira ternura. Transmite una calma poco frecuente en esta ciudad en la que todo mundo corre de un lado a otro sin darse respiro; dice que su libro es un réquiem por México, por este México al que le sacó una radiografía a través de los recuerdos de su padre y nos enseñó a lo largo de 289 páginas los tumores de una sociedad enferma. Es muy joven, ha escrito a velocidad supersónica casi 40 libros, entre novelas, ensayos y antologías a lo largo de 30 años, y ha recibido numerosos premios, entre los que destacan Biblioteca Breve y Casa de las Américas. Con el ritmo que lleva no me cabe duda de los muchos que le quedan por cosechar. Viene con infinita tristeza por la muerte de su gran amigo Ignacio Padilla, el único del Crack que vivía en la Ciudad de México y con quien mantenía una entrañable comunicación. Ignacio murió a los 48 años en un absurdo accidente en la carretera México-Querétaro, el pasado 20 de agosto.
–Con la muerte de Nacho han cambiado muchas cosas. Lo mejor de nuestra amistad era esta competencia permanente. Éramos amigos que sabíamos que competíamos entre nosotros y que la mejor manera de llevar a cabo esa competencia era desde dentro, en la amistad. No sólo competíamos en quién era el más inteligente o el mejor escritor, sino quién era el mejor cocinero o el más conquistador; lo que fuera. Esa competencia era muy atractiva y muy sana. Encontramos un cauce natural en un medio en el que normalmente la competencia es brutal como es el medio literario. Frente a la envidia, los celos, forjamos una relación de amistad, de cordialidad y de oponernos a la idea de pelearnos por la celebridad. Sin duda la muerte de Nacho ha sido muy dura para todos, para mí muy particularmente, porque de todos mis amigos del Crack fue con el que más conviví; estuvimos juntos en Salamanca y es el único que vivía en la Ciudad de México en los últimos años y nos veíamos para cenar todas las semanas.
–Tu padre se le adelantó a Nacho…
–Cuando murió mi padre, en 2014, yo sabía que iba a escribir este libro, y en esos meses leí muchos libros de esta fuerte tradición de escritura sobre pérdidas.
–¿Son muchos los que escriben cuando pierden a sus padres, a sus hijos, a sus hermanos, a su pareja? Recuerdo que mi gran amiga Carmen Rosenzweig lo hizo sobre su padre.
–Sí, en esa época Nacho también se obsesionó con esos libros y yo le decía: ¿Tú por qué? Tú no has perdido a nadie, viven tus padres, viven tus hijos, vive tu esposa. Me respondía: me interesa muchísimo el tema. El último curso que Nacho dio en la Ibero fue sobre libros de pérdidas de padres y de hijos, y el último que alcanzó a dar fue el manuscrito deExamen de mi padre, que salió una semana antes de que él muriera.
Mi duelo por mi padre terminaba cuando me entregaban el libro, pero empezó otro porque murió Nacho. La paradoja fue que la pérdida fue él.
–¿Consideras que tu padre –quien se llamaba Jorge Luis– también es tu patria?
–No estoy seguro de hacer la relación tan inmediata, aunque en este libro en alguna medida los hago uno. Quería hacer un examen de mi padre, de mi patria y de mí mismo. Para mí y para mi padre el tema de la patria es complicado. Mi padre nunca se sintió a gusto en México siendo italiano. Su idea de patria no era del lugar donde se nace, sino la idea de una patria cultural. Creo que en alguna medida eso me lo transmitió. Para mí, México es mi patria en contraposición con mi padre que nunca la consideró del todo suya, aunque nació aquí y nunca fue a Italia.
“Escribí mi libro como una catarsis a raíz de su muerte y abarqué muchos de los acontecimientos que me han escandalizado en los años recientes. Mi padre murió en agosto de 2014 y, a diferencia de cualquier otro libro que he escrito, no tomé notas en absoluto, simplemente pensé en esos meses del 14 y en el México que le había tocado y en el que nos heredaba a nosotros. Pensé en las expectativas que él tenía de joven de lo que podía haber sido México y no fue, y las que yo mismo he tenido y tampoco han sido, y finalmente a partir de 2015 escribí este libro a lo largo de un año en este duelo literario sin planear, porque yo iba de un lado para otro, siempre pensando, eso sí, en ese triple eje que era hablar del cuerpo, hablar de mi padre y de mí mismo y hablar de México.
“En todos mis otros libros, de alguna forma, mi vida o fragmentos de mi vida aparecen disfrazados o cambiados, les doy vuelta, pero aquí soy directo, no hay ningún enmascaramiento, no hay ficción alguna, excepto la ficción que da la propia memoria y cómo recuerdas tú a alguien que probablemente era distinto a cómo mi hermano Alejandro lo recuerda. Lo escribó sin ninguna especie de pudor ni de resistencia. Mi madre lo leyó, ya impreso. Ella pensaba que el retrato de mi padre iba a ser mucho peor –siente que yo escribo muy duro y muy descarnadamente–, y me dijo: ‘Coincido totalmente con el retrato que haces’.”
–Como tu lectora, Jorge, sentí que a tu padre no le perdonabas nada y me dolió tu dureza.
–No lo sé, yo trataba de ser sincero. En la familia, siempre tuve una buena relación con él, mucho más que Alejandro, mi hermano, y probablemente que mi madre. Ellos eran más duros que yo con él. A la hora de escribir el libro, traté de retratarlo más o menos como lo recordaba –un recuerdo muy cariñoso sin el más mínimo intento de rencor o de venganza. Pero al mismo tiempo, intenté ser duro con él y conmigo mismo, y ser duro con México.
–¿Hubieras querido ser médico, Jorge?
–Nunca. Hubiera querido ser científico, físico. Hubiera querido ser músico; hubiera querido ser pintor u otras cosas, pero me di cuenta de que médico no, cirujano menos. Él fue un gran, gran cirujano. Su felicidad era operar y ayudar a la gente. Nunca le interesó el dinero, nunca quiso tener una consulta privada. Era perfeccionista al extremo; cuando se dio cuenta de que la agilidad de sus manos no era ya lo que él pensaba, se jubiló y no volvió a ejercer. A partir de ahí no fue capaz de reinventarse.
“Me preguntabas por mi vocación; lo único que en algún momento llegué a considerar más cercano a la medicina es la sicología. Mi padre me dijo: ‘No, eso de sicología es una payasada. Yo estudié sicología, tienes que estudiar medicina y luego siquiatría’. Abandoné por completo la idea.”
—¿Era un padre que estaba todo el día encima de sus hijos?
–Muy, muy encima. Ni un momento de respiro.
–Al hablar de tu padre haces tu propia biografía en un país cruel y decepcionante, y tu relato parece un flujo de conciencia. ¿Lo es?
–Sí, creo que se volvió un flujo constante ensayístico más que narrativo, que empezó con mi padre, con un estudio del cuerpo y la historia de esa parte del cuerpo, y a partir de ahí saltar a otros lugares y finalmente aterrizar en el México actual. La parte más dolorosa del libro es el México que encontré cuando regresé en 2006, después de ocho años de ausencia en Salamanca, en Italia, en Francia, en Estados Unidos. A mi regreso empezó la decadencia física de mi padre y la guerra contra el narco, y no pude dejar de hacer una relación entre esos últimos años de mi padre con los años en que nos convertimos en este país terrible.
“Ayer estaba viendo las cifras de la guerra en Colombia y son cerca de 300 mil muertos en una guerra declarada; nosotros somos 150 mil en menos tiempo, en una guerra no declarada. La guerra contra el narco, como la llamó Calderón.”
–Tu libro tiene grabados antiguos de órganos del cuerpo humano tomados de libros de medicina…
–El libro es también sobre el cuerpo. Mi padre, como cirujano, se dedicaba a atender cuerpos, a meter las manos en los cuerpos. Además le encantaba hacerlo gratuitamente en el Seguro Social. Al mismo tiempo este país se fue llenando de cuerpos sin historia, todos esos cuerpos que a lo largo de estos 10 años hemos ido encontrando en fosas, en casas, en selvas, en descampados, hombres, mujeres y niños que no sabemos quiénes son. O al revés, historias sin cuerpo como los chicos de Ayotzinapa. Ahí lo que tenemos son sus historias, pero no tenemos sus cuerpos.
A mi papá lo cremamos, y en el Panteón Español hay una tumba familiar, que viene desde la época de mis abuelos.
–En tu libro no se te escapa ninguna de las grandes tragedias de los últimos 50 años. ¿Cuáles podrían ser los triunfos de México?
–La parte del régimen de la Revolución y el PRI ha sostenido –a pesar de todo– la importancia de la cultura a diferencia de la mayor parte de los países de América Latina. Toda una infraestructura: teatros, bibliotecas, centros culturales repartidos en el país, instituciones que realmente funcionan, como el Fondo de Cultura Económica o el Festival Cervantino. México da apoyos a la creación que no tiene ningún otro país de América Latina ni, en general, en el mundo. Tal vez falte llevarlos a más público, pero, en cualquier caso, creo que sí hay una clara conciencia de la importancia de la cultura.
–Sin embargo, México se ha convertido en el verdugo de quienes vienen de fuera, por ejemplo los centroamericanos… y eso no es ninguna cultura.
–Sí, nosotros creíamos que éramos sólo víctimas de los gringos, porque durante años solamente éramos mexicanos los que intentábamos cruzar a EU, y éramos maltratados, vejados o devueltos, como sigue pasando, pero ahora que México, desde hace unos años, se ha convertido en zona de tránsito para sudamericanos y centroamericanos nos damos cuenta de que los tratamos tan mal y a veces peor de lo que Estados Unidos trata a los mexicanos.
–En Examen de mi padre citas todas las tragedias de los últimos años desde el 68; la guardería ABC, en Hermosillo; Mamá Rosa, en Zamora, Michoacán; Ayotzinapa, en Guerrero; Nochixtlán, en Oaxaca; la guerra contra el tráfico de drogas; las infinitas desapariciones; Marcial Maciel y los Legionarios de Cristo; el pésimo trato a los migrantes…
–Siempre me interesó la investigación, no sólo la ficción pura, como a Nacho, sino mezclar la ficción con historias, con sociología, con ciencia, con otras materias.
Desde su primera novela dedicada a Jorge Cuesta, A pesar del oscuro silencio, Volpi no deja de publicar anualmente. Para él, escribir es respirar. El más prolífico del Crack y de todos los cracks, sus compañeros Eloy Urroz y Pedro Ángel Palou, atesoran su amistad como hizo Ignacio Padilla, siempre presente en la mente de Volpi y de nosotros, sus lectores.