Monday, July 16, 2018

La honrosa medianía

John M. Ackerman
“L
os funcionarios públicos… no pueden improvisar fortunas ni entregarse al ocio y a la disipación, sino consagrarse asiduamente al trabajo, resignándose a vivir en la honrosa medianía que proporciona la retribución que la ley haya señalado”, expresó Benito Juárez al abrir, como gobernador, el primer periodo de sesiones de la X Legislatura del estado de Oaxaca, el 2 de julio de 1852.
Este principio de la honrosa medianía fue incorporado desde 2009 en el artículo 127 de nuestra Constitución. Ahí se señala, por un lado, que todos los bonos, estímulos y compensaciones recibidos por los servidores públicos deben considerarse como parte de su remuneración y, por otro lado, que “ningún servidor público podrá recibir remuneración… mayor a la establecida para el presidente de la República en el presupuesto correspondiente”.
No hay lugar a duda o confusión alguna al respecto. Si Andrés Manuel López Obrador reduce su salario a la mitad y se deshace de todos sus bonos y compensaciones, absolutamente todos los otros servidores públicos en el país, incluyendo el Poder Judicial, el Congreso de la Unión, los órganos autónomos, y también en todas las entidades federativas y los municipios del país, tendrían que ajustar sus salarios de manera ­correspondiente.
Nadie, absolutamente ningún servidor público, puede ganar más que el Presidente. Es un mandato constitucional.
Sí, yo con mucho gusto doy la mitad de mi salario, entonces luego a robar, ¿o qué?, respondió el año pasado el senador Javier Lozano a la propuesta de López Obrador de reducir a la mitad los salarios de los altos funcionarios públicos. Las remuneraciones dignas son condiciones necesarias para un servicio público indispensable, sostuvo la semana pasada el presidente de la Suprema Corte de ­Justicia de la Nación, Luis María Aguilar, en aparente réplica a la ratificación de parte del ganador de las elecciones del primero de julio de su propuesta.
Lozano y Aguilar tienen razón, en parte. Quien trabaje en el gobierno o sirva al Estado mexicano merece, sin duda, contar con un salario digno que le permita contar con las condiciones básicas de comodidad y seguridad necesarias pa­ra poder desempeñar con profesionalismo y rectitud su encargo público. De lo contrario, se merma el desempeño de los servidores públicos y se genera un caldo de cultivo para la corrupción, el conflicto de interés y la extorsión.
Ello aplica no solamente para los secretarios de Estado y los ministros de la Corte, sino también para los policías, los maestros, los bomberos, los médicos, los agentes del Ministerio Público y absolutamente todos los empleados públicos.
Así que la pregunta clave no es si los servidores públicos merecen una remuneración digna, sino cuál sería el monto del piso mínimo necesario y cómo justificar las discrepancias entre los diferentes cargos. Resulta evidente, por ejemplo, que ni los 100 mil pesos anuales que gana un maestro de primaria, ni los más de 4 millones de pesos anuales que reciben los ministros constituyen ejemplos a seguir.
Para poder cumplir plenamente con su alta responsabilidad social de educar y formar a las nuevas generaciones, los dignos maestros del país deberían recibir por lo menos el doble de lo que actualmente ingresan. Y una reducción de 50 por ciento en los salarios de los ministros difícilmente mermaría sus condiciones de sobrevivencia, más allá de quizás tener que remplazar vinos franceses por cervezas mexicanas y camionetas alemanas por autos compactos hechos en Japón.
Ahora bien, es cierto que el artículo 94 de la Constitución también señala claramente que la remuneración de los jueces, los magistrados y los ministros federales no podrá ser disminuida durante su encargo. Esta importante disposición tiene el objetivo de evitar la intervención indebida de otros poderes en la independencia del Poder Judicial por medio de chantajes con respecto a sus salarios.
Sin embargo, la disposición del ar­tículo 127 tiene el mismo rango que el del artículo 94. Además, el hecho de que la disposición sobre salarios máximos se aplica de manera general, para todos los poderes, niveles y organismos públicos de la Federación, dificulta su eventual interpretación como una afectación específica a la autonomía del Poder ­Judicial.
De hecho, permitir la inaplicación del artículo 127 solamente para el Poder Judicial generaría un terrible precedente, ya que rompería de tajo con el principio de supremacía constitucional. Ello colocaría a los jueces fuera del marco jurídico nacional y podría abrir la puerta para todo tipo de abusos futuros, aún peores a los que ya estamos acostumbrados.
En lugar de buscar pretextos para generar conflictos estériles entre los diferentes poderes de la nación, la mejor salida sería que absolutamente todos y todas asumamos nuestra responsabilidad y nos sumemos al esfuerzo colectivo de construir una nueva República basada en los principios de la austeridad republicana y la justicia social.
johnackerman.blogspot.com
Twitter: @JohnMAckerman

La Jornada

American curios

David Brooks
Foto
▲ Yeni Maricela González García, acompañada por sus hijos y abogados. La familia, guatemalteca, fue reunificada en la ciudad de Nueva York.Foto Afp
L
os gritos de dolor y susto que se escuchan de niños pidiendo por sus padres, imágenes de caras aterrorizadas y traumatizadas, innumerables cuentos de padres e hijos sobre cómo fueron separados por hombres uniformados, son las historias de nada menos que uno de los mayores secuestros masivos en la historia contemporánea –todo, parte de una política oficial.
Se supone que buena parte de estas familias serán reunificadas antes de finales de mes, bajo una orden judicial contra el régimen de Trump. La gran ola de condena universal –nutrida por magníficas expresiones de denuncia, acciones de desobediencia civil y más (https://bit.ly/2Lf4zGu)– ya había obligado al presidente a suspender la práctica de arrebatar a niños de los brazos de sus padres.
Pero hoy día siguen separados miles de niños –algunos detenidos en albergues, donde tenían prohibido hasta abrazarse para consolarse– y, aunque ahora el gobierno está reunificando a algunas familia separadas, un par de preguntas necesitan respuesta: ¿Cómo se permitió esto? ¿Quedarán impunes los responsables?
Aproximadamente 3 mil y, posiblemente, hasta 4 mil (es que el gobierno no sabe cuántos exactamente) niños fueron arrancados a la fuerza de los brazos de sus padres desde el año pasado hasta junio de este año por el régimen de Trump. Las autoridades insisten en que esto es legal y explican que cuando capturan a un migrante indocumentado cruzando la frontera está cometiendo un delito, y como cualquier delincuente es enviado a la cárcel y como resultado la consecuencia es ser separado de su familia.
Pero casi todas estas familias se presentan ante autoridades solicitando asilo, y eso no es un delito. Abogados explican que las leyes nacionales e internacionales garantizan el derecho de un refugiado a buscarlo.
De hecho, hace sólo unos días un juez federal emitió un fallo contra el régimen de Trump afirmando que el gobierno está violando sus normas al encarcelar a solicitantes de asilo en lugar de otorgarles una libertad condicional (lo cual se hacía en la abrumadora mayoría de los casos antes de este gobierno) mientras esperan el proceso de su caso ante un tribunal de inmigración.
Buscar asilo no es delito. El ilícito lo está cometiendo el gobierno al intentar criminalizar a los refugiados, separar a sus familias, incluyendo arrebatarles a sus niños bajo justificaciones oficiales ,que van de argumentos legales torcidos (casi siempre rechazados por los jueces, hasta la fecha) a seguridad nacional y hasta la Biblia. A esta práctica se le debe llamar lo que es: secuestro.
Esta política no es nueva en la historia de este país. Políticas oficiales llevaron a que miles de niños indígenas fueran secuestrados de sus familias para ser lavados de su cultura (idioma, costumbres, historia). Fue una práctica común contra las familias esclavas. Se separaron y/o encarcelaron en campos de concentración a familias japonesas-estadunidenses. Fueron caracterizados como alimañas infestando Estados Unidos, como una amenaza a la seguridad nacional, recuerda la escritora y crítica literaria Michiko Kakutani, cuya madre fue una de las 120 mil personas de descendencia japonesa internadas en centros de detención en la costa oeste del país, durante la Segunda Guerra Mundial, sin ningún proceso debido de ley.
Es increíble observar a este gobierno presentarse como juez ante otros países y sostener intercambios respecto de la cooperación sobre valores compartidos, incluyendo democracia y justicia.
Los gritos y sufrimiento de niños deberían colocar al responsable, a este juez, en el banquillo de los acusados. Logarlo es responsabilidad y deber de esta sociedad y de los representantes de lo que llaman comunidad internacional.
Mientras tanto, perdón por tener que repetir mucho lo que ya se sabe. Perdón por insistir. Perdón por no hacerlo de manera suficientemente efectiva para ya no tener que hacerlo más. A veces uno tiene que gritar también.

Sunday, June 24, 2018

"Nadie tan progresista como Pellicer"

Elena Poniatowska
H
abla Porifirio Muñoz Ledo, en entrevista con La Jornada:
“Conocí a Carlos Pellicer por don Jaime Torres Bodet. Me quería mucho don Carlos, me quería mucho Torres Bodet, me quiere mucho Andrés Manuel, me quiere mucho Cuauhtémoc Cárdenas. Nadie de Los Contemporáneos era tan progresista como Carlos Pellicer. Escribí sobre Los Contemporáneos cuando era joven, los conozco a todos. Salvador Novo era centro-derecha, Xavier Villaurrutia era centro-izquierda, Gilberto Owen era izquierda; por favor, Elena, lee Sindbad el varado, el mejor poema de Gilberto Owen; Enrique González Martínez era centro-izquierda, Bernardo Ortiz de Montellano era centro, don Jaime era centro-izquierda. Carlos Pellicer era el único de izquierda, es algo que nadie sabe, hay que decirlo a voz en cuello.
“¡Esta es una gran conversación!: fui a casa de Pellicer en Las Lomas a ofrecerle una senaduría y me dijo: ‘Porfirio, yo no puedo ser candidato a senador, menos por su partido’. ‘¿Por qué, don Carlos?’ ‘¡Porque soy socialista!’ ‘¡Es lo que quiero, un socialista en mi partido!’ Después, Juan Sabines fue diputado conmigo. Yo hacía cosas muy extrañas en el PRI, soy medio singular.”
–¿Juan Sabines, el gobernador de Chiapas y hermano del poeta?
–Sí, él fue mi número dos en el partido. Un hombre muy bueno, muy recto pero muy excedido en todo. Era el macho mexicano por definición, se inyectaba hormonas, una locura. Creo que Jaime también se inyectaba hormonas para ser macho.
–¡Ay, Dios mío!
–Entonces, me dice don Carlos Pellicer: Yo no puedo, Porfirio, porque soy socialistaAy, don Carlos, es lo que estoy buscando, eso es lo que le pido. Entonces durante toda la campaña, él pronunció discursos socialistas. Andrés los debe tener, me dijo que los conserva o se perdieron, porque Andrés acompañó a Carlos Pellicer en toda su campaña en Tabasco.
“Un día vi que tenía yo en mi biblioteca dos ejemplares de un libro maravilloso que es muy difícil de conseguir, Material poético, de Carlos Pellicer. Se lo regalé a Andrés, se emocionó y ahí lo tiene en su casa. Un día, llegué a una de esas bodegas –los que hemos sido hombres públicos tenemos enormes bodegas de cosas que nos regalan que ni vemos– y casi todas las tiré cuando me fui de mi casa. Bueno, unas las vendí, otras las colgué, hice venta de garaje, seguí el consejo de León Felipe: ‘Hay que viajar ligero por la vida’. Entonces de una caja saqué un busto de Carlos Pellicer y se lo di a Andrés, lo tenía frente a él en su oficina de la calle de San Luis Potosí. Andrés, en estado puro, es un sentimental; un hombre sensible y sentimental.”
–De los aspirantes a hombres de Estado, ¿Andrés ha sido el que más te ha conmovido?
–Bueno, ahora es otra época, porque antes era una sucesión dentro del sistema y ahora es una sucesión disruptiva del sistema. Andrés sabe de las mañas del PRI, las aprendió adentro, igual que yo. Conoce el antiguo régimen, igual que yo. Y yo lo conozco más. Venustiano Carranza fue gobernador de Coahuila en la época de Porfirio Díaz y cuando llegó conocía tan bien el sistema que lo desmontó.
–¿Desmontar es lo que va a hacer Andrés?
–Por eso los del PAN no tienen ni idea de lo que hacen. A Andrés le ayuda haber sido presidente del PRI de Tabasco, en vez de infamarlo. Le pasa como a mí. En mi carrera en los últimos 30 años, uno de los grandes ases que tuve, la mayor de todas mis ventajas, fue conocer al PRI por dentro y por eso lo desfondé.
–¿Eso mismo le sucedió a Andrés Manuel?
–Lo conoce desde dentro, conoce el sistema a fondo. No olvides que desde muchacho fue un gran líder regional. Cuando González Pedrero le pidió que fuera presidente del PRI, Andrés Manuel aceptó y a los seis meses renunció. Enrique lo nombró Oficial Mayor del gobierno. Andrés aceptó en la mañana, pero se arrepintió en la tarde. Sí, gobernador, cómo no. Andrés, quien tiene gran sentido de gratitud, le dijo que sí, pero se puso a pensar y ahí mismo renunció al sistema. Es un momento muy interesante en su vida. Andrés Manuel aceptó la Oficialía Mayor del gobierno del estado, González Pedrero sacó a Andrés Manuel del PRI, porque era un revoltoso, un muchacho izquierdoso; entonces, en la tarde, Andrés Manuel le dijo al gobernador: Perdóneme, no voy a aceptar. Con ese acto se volvió independiente, autónomo; rompió con el sistema. Ese día, Andrés empezó su carrera de manera independiente.
–¿Salir del PRI en aquellos años era condenarse políticamente?
–Sí, pero lo que quiero dejar por escrito es que Andrés Manuel ha luchado desde adolescente por ser un hombre de la historia y ya lo logró, él va a hacer historia, y todos tenemos que participar en la consolidación de esa nueva forma de hacer política.
Hay dos aspectos que a menudo se olvidan. Uno es la victoria electoral de Andrés, que para mí es totalmente indiscutible y totalmente irreversible, y el cambio radical que va a hacer, y que tú y yo todavía vamos a ver. Andrés ha compartido conmigo durante muchos años la idea de la Cuarta República Mexicana. No hablo de un ciclo, sino de un largo periodo de la historia: el fin del abominable ciclo neoliberal que implantaron los empresarios y el gobierno de Carlos Salinas de Gortari.
–¿Y Cuauhtémoc Cárdenas?
–Cuauhtémoc y yo empezamos un movimiento dentro del PRI para la izquierda, entonces nos aplastaron a la mala, y Salinas y su equipo implantó el ciclo neoliberal. Ese fue el atraco de 1988 que impidió el cambio histórico; el PRI ya estaba muy cargado a la derecha. Andrés Manuel es heredero directo del 88 aunque sólo se acercó a nosotros en 89, cuando Cuauhtémoc Cárdenas y yo lo conocimos el mismo día y a la misma hora. Era muy delgado, moreno, pelo negro y, como dicen, de ahí pal’ real. Me cayó fantástico. Además, el PRD no tenía líderes en la provincia. Se inventaron tres o cuatro, pero el único, el mejor, fue él, todos los demás eran ficticios. Tanto Cuauhtémoc como yo lo impulsamos. Desde el principio vimos de lo que era capaz e inmediatamente se volvió una figura nacional.
–Entonces, ¿por qué no está Cuauhtémoc con él?
–Está y no está, lo acaba de declarar. Está en la idea general, pero quiere que Andrés hable de revertir. Yo escribí un artículo que explica muy bien que revertir quiere decir volver las cosas al estado en el que estaban. ¿Revertir a qué época? ¿Cuándo? ¿A 1938? ¿A la época de Díaz o la de los aztecas? Es muy vago eso. Andrés ya dio todos los nortes de qué quiere cambiar.
Cuauhtémoc es heredero de principios y le cuesta mucho trabajo entenderlo como un personaje de la historia de México. Andrés quiere un cambio radical en el país y lo va a lograr.

Monday, April 23, 2018

American Curios

Vanguardia
David Brooks
L
as mujeres son la vanguardia de la resistencia y rebelión en la era de Trump. Maestras, estudiantes, actrices, jornaleras, atletas, sindicalistas, entre otras, fueron las primeras en repudiar de manera masiva al nuevo régimen, y son las que podrían traducir la resistencia en cambio y con ello rescatar a este país.
Un presidente abiertamente misógino acusado de hostigamiento y abuso sexual por unas 20 mujeres, y que ha sido grabado hablando de su derecho, por ser famoso, a tocar los genitales de cualquier mujer, rodeado de otros que son cómplices en todo esto (incluidas varias mujeres), que promueve políticas formuladas por derechistas religiosos, ha detonado una respuesta masiva de mujeres en todos los ámbitos públicos. Vale recordar que la primera respuesta masiva a Trump fue la Marcha de las Mujeres al día siguiente de rendir protesta como presidente, cuando millones marcharon en Washington y otras ciudades y pueblos del país.
Dentro del ámbito formal del juego poítico, el número de mujeres que se han registrado o que han indicado que pronto serán candidatas electorales a nivel federal, estatal y municipal nunca ha sido mayor en la historia del país. Para los puestos federales hay por ahora 472 mujeres contendiendo para la Cámara de Representantes, y unas 57 para el Senado, casi el doble de las que se inscribieron para la pugna electoral de ambas cámaras en 2012. El número de mujeres que buscan una gubernatura también es sin precedente: 78. La abrumadora mayoría de las candidatas son demócratas, lo cual indica que la ascensión de Trump tiene mucho que ver con sus decisiones; muchas de ellas confirman eso, incluso varias dicen que esa fue la razón por la cual decidieron participar. Entre ellas, según expertos, también hay mayor diversidad de raza y con muchas más inmigrantes.
Hoy día, menos de 20 por ciento de curules en el Congreso están ocupadas por una mujer (del total de 535, sólo hay 22 en el Senado y 83 en la cámara baja), y todos esperan que eso cambiara en noviembre. Según EMILY’S List, organización demócrata de promoción de mujeres en el mundo político, unas 34 mil mujeres interesadas en concursar en elecciones a todos los niveles se comunicaron con la organización desde el día en que fue electo Trump. Stephanie Schrlock, directora de la organización liberal, declaró en una entrevista reciente que estas son mujeres que desean cambiar el panorama político para siempre, y que ella considera que esto es parte de la necesidad de salvar nuestra democracia.
El movimiento magisterial que está sacudiendo las regiones pobres y más republicanas del país está compuesto en su gran mayoría de mujeres; 77 por ciento de la fuerza laboral de educación son mujeres a nivel nacional. Las huelgas y movilizaciones que han sorprendido –y asustado– a las cúpulas en estados como West Virginia, Kentucky, Oklahoma y ahora Arizona por su militancia no sólo exigen alzas salariales y mejores beneficios para los maestros, muchos de los cuales han tenido que trabajar en empleos secundarios para sobrevivir, sino por una mayor inversión en la educación pública. Estudiantes, sobre todo niñas, han declarado que sus maestras son sus héroes, lo cual se ha manifestado en un creciente apoyo comunitario y, a la vez, una creciente alarma entre la cúpula política casi completamente masculina.
Hablando de estudiantes, Emma Gonzalez, de 18 años, sobreviviente del tiroteo masivo en la preparatoria en Parkland, Florida, y entre las líderes del nuevo movimiento estudiantil contra las armas los políticos que tanto las aman, fue seleccionada junto con cuatro de sus colegas por la revista Time la semana pasada como una de las 100 figuras más influyentes del año. Su discurso en la primera manifestación después de los hechos mortíferos se volvió viral, y su nueva cuenta de Twitter, @emma4change, ya tenía más seguidores a dos semanas de iniciarla que la de la @NRA, la Asociación Nacional del Rifle, una de las organizaciones más poderosas de este país.
Al mismo tiempo, el movimiento de hartazgo ante el hostigamiento, abuso y violencia sexual por hombres poderosos en todos los ámbitos –en la política (empezando con el ocupante de la Casa Blanca), en Hollywood (todo empezó con revelaciones obtenidas por periodistas sobre el famoso productor de cine Harvey Weinstein), en el mundo de la moda, el de los museos, en danza, en universidades y más– continúa sacudiendo a fondo a las principales instituciones e industrias del país, y sigue evolucionando en un movimiento bautizado con los hashtags #MeToo y #TimesUp.
Y una mujer ha generado cada vez mayor preocupación para el ocupante de la Casa Blanca: Stormy Daniels, cuyo nombre real es Stephanie Clifford, es la estrella de pornografía cuya lucha para anular un acuerdo para guardar silencio sobre su relación sexual con Trump ayudó a ampliar la investigación sobre posibles maniobras ilícitas del abogado personal del presidente. Daniels, por rehusar callar, ha sido blanco de ataques y amenazas por fanáticos trumpistas, pero ella ha respondido con gran franqueza, recientemente comentó: no siento vergüenza, no me pueden bulear. Daniels informó que si gana su demanda contra Trump y su abogado, a nombre de ellos donará los 130 mil dólares que le pagaron por su silencio a Planned Parenthood, la organización de servicios de salud para mujeres sin recursos. Algunos indican que es posible que el último capítulo de esta presidencia será titulado: actriz porno rescata la República.
Hay voces desde hace más de 150 años que regresan como ecos contemporáneos para responder a argumentos igual de añejos. La ex esclava y líder afroestadunidense Sojourner Truth, en un discurso en Ohio en 1851 sobre la igualdad, comentó: Entonces un pequeño hombre vestido de negro allá atrás, él dice que las mujeres no pueden tener los mismos derechos que los hombres, ¡porque Cristo no fue mujer! ¿De dónde llegó tu Cristo, pero de dónde llegó tu Cristo? ¡De Dios y una mujer! El hombre no tuvo nada que ver con Él.
La vanguardia es sustantivo femenino.

Saturday, March 17, 2018

Dr. Lane Fargher CINVESTAV Mérida

Líneas de Investigación

Sistemas Regionales y Geoeconomía
En el área de sistemas económicos manejo tres teorías interconectadas, la teoría de sistemas-mundo, las teorías de geoeconomía (vg., Christaller, Lösch, Skinner, Smith) y la teoría de demanda (modificación de Christaller y Lösch que incluye a la agroecología de sub-regiones y a la teoría de elección racional). En el contexto de estas teorías trabajo en estudios de historia, demografía, urbanismo, mercados/comercialización, patrones de asentamiento (ordenamiento territorial), producción artesanal, la economía doméstica y agroecología regional.

En el pasado muchas de mis investigaciones estuvieron enfocadas en contextos precoloniales para documentar la complejidad de las economías campesinas ya comercializadas antes de la entrada de los sistemas europeos explotadores. Estos estudios demostraron que el carácter cerrado de las comunidades campesinas actuales es una repuesta racional al sistema global actual y no una construcción cultural primordial. Entonces surge la necesidad de investigar los contextos sistémicos de las comunidades y sus historias para entender las condiciones actuales de pobreza, salud y desarrollo en lugar de estudiar las comunidades como unidades aisladas. El estudio de los contextos sistémicos involucra el estudio de los hogares, pueblos, regiones, macroregiones, estados, naciones y el sistema global.

Proyecto
Mi nuevo proyecto se plantea una investigación del desarrollo del sistema regional en Yucatán desde el Porfiriato hasta las condiciones actuales para evaluar en forma sistemática el impacto del sistema global actual en la región. Este proyecto es diferente a otros estudios de la economía en Yucatán porque presenta una estructura sistemática, histórica y holística. El proyecto se enfoca en la agricultura, producción artesanal, industrialización, rutas de comunicación, demografía, agroecológica, urbanismo, vida doméstica, vida comunitaria, distribución de bienes públicos, políticas municipales, políticas estatales, políticas nacionales y políticas internacionales. Además, las unidades de análisis son las estructuras, los procesos y los actores racionales y, por tanto, no está limitada por perspectivas culturales o teorías opresivas-racistas. Las nuevas y frescas perspectivas de este proyecto ofrecen nuevas opciones para el desarrollo regional porque se alejan de teorías antiguas que han fallado en mejorar el bienestar de los yucatecos.

Productos de esta línea
  1. 2010 Rethinking Markets: A Comparative Evaluation of Causal Factors in Market Development in Pre-Modern States.  En Archaeological Approaches to Market Exchange in Pre-Capitalist Societies, Christopher Garraty y Barbara Stark, coord. University of Colorado Press, Boulder, en prensa (Richard E. Blanton y Lane F. Fargher).
  2. 2009  A Cross Cultural Study of the Spatial Distribution of Agricultural and Craft Specialization in Five States. Journal of Anthropological Research, Vol. 65(3):353-387.
  3. 2005 The Mesoamerican World of Goods and Its Transformations. En Settlement, Subsistence, and Social Complexity: Essays Honoring the Legacy of Jeffrey R. Parsons. Richard E. Blanton, ed., Cotsen Institute of Archaeology, UCLA, Los Angeles, pp. 260-295 (Richard E. Blanton, Lane F. Fargher y Verenice Y. Heredia Espinoza).



Sistemas Políticos y Geopolítica
En la línea de sistemas políticos y geopolítica manejo la teoría de elección racional (acción colectiva). En las ciencias políticas esta teoría plantea que los ciudadanos o contribuyentes son actores racionales que siempre evalúan los costos y beneficios de conformidad con las demandas del estado a través de impuestos o renta. También los rectores del estado son racionales y siempre intentan maximizar los ingresos mientras minimizan los costos de su obtención. En estados donde se colecta una renta de los contribuyentes, los rectores tienen que renunciar parcialmente a su poder personal (aceptar límites sobre su agencia) y construir un sistema administrativo donde se escuche la voz del pueblo, se controle las agencias y sus oficiales (burocratización), se identifique y se castigue a los oficiales abusivos y se ofrezcan bienes públicos. En repuesta, los rectores ganan mucho poder infraestructural y esperan la conformidad del pueblo a través de sus pagos de renta (pseudoconformidad). Por otro lado, el pueblo siempre evalúa la conformidad de los rectores y sus oficiales con los objetivos de la colectividad y la distribución de bienes públicos como parte de la decisión de pagar renta. Cuando el pueblo no está satisfecho con el abasto de bienes públicos o la agencia personal de los políticos (vg., corrupción) puede negarse a pagar la renta o puede presentar una queja. Si esto no tiene impacto, entonces la teoría espera que la gente migre a otros estados o que se fomente una rebelión. En estados donde la ciudadanía no ejerce ningún control sobre los ingresos, los recotres pueden utilizarlos como quieran sin ofrecer espacios para la opinión del pueblo o los bienes públicos. En el contexto de esta línea de investigación manejo estudios de ingresos públicos, conformidad del pueblo con los pagos de renta, burocratización y corrupción, control del rector del estado y la distribución geográfica de bienes públicos (vg., caminos, seguridad pública, seguridad social [redistribución], transporte público, salud, educación, agua potable, saneamiento y educación) en todos los niveles de gobernación (vg., comisaría, municipio, estado, nación).

Proyecto
Mi proyecto actual es el estudio de la acción colectiva en el estado de Tlaxcala antes de la conquista española. Este estudio plantea que Tlaxcala era un estado con alta colectividad o una república. La colectividad era necesaria para ganar la conformidad de los tlaxcaltecas con fuertes demandas sobre el servicio militar para poder repeler al ejército del imperio de la Triple Alianza y mantener su independencia y libertad. Este proyecto está recolectando datos históricos, arqueológicos, demográficos, económicos domésticos, arquitectónicos y políticos.


Productos de esta línea
  1. 2010 Egalitarian Ideology and Political Power in Pre-Hispanic Central Mexico: The Case of Tlaxcallan. Latin American Antiquity, en prensa (Lane F. Fargher, Richard E. Blanton y Verenice Y. Heredia Espinoza).
  2. 2009    Collective Action in the Formation of Pre-Modern States.  Social Evolution and History:  Studies in the Evolution of Human Societies, Vol. 8(2):133-166 (Richard E. Blanton y Lane F. Fargher).
  3. 2008 Collective Action in the Formation of Pre-Modern States.  Springer Science and Business Media, New York (Richard E. Blanton y Lane F. Fargher).
  4. 2007 Revenue, Voice, and Public Goods in Three Pre-Modern States.  Comparative Studies in Society and History, Vol. 49(4):1-35 (Lane F. Fargher y Richard E. Blanton).



Fecha actualización: 14 de julio de 2016

CINVESTAV Mérida 

Wednesday, March 7, 2018

Reidezel Mendoza Soriano

Transcripción íntegra de la intervención de los Villa en la presentación de "Crímenes de Francisco Villa. Testimonios" en la FIL, Palacio de Minería.
[Fin de la intervención de ponentes, ceden la palabra al público]
Agustín Villa: Buenas tardes
Reidezel Mendoza: Buenas tardes
AV: Soy Agustín Villa, nieto del general Francisco Villa
RM: Mucho gusto
AV: Y quiero decirles que son ahistóricos, si tu estudiaste historia, la credibilidad que puedes darle al dato, a la palabra tres generaciones después, pues entonces no me creas, porque al ser nieto de Villa, soy tres generaciones después que mi abuelo.
A usted señor Herrera [se refiere a Raúl Herrera Márquez presentador del libro] se le olvida y hay que decirlo a la gente, o no sé si esté en su libro [se refiere a La sangre al Río, la pugna ignorada entre Maclovio Herrera y Francisco Villa. Tusquets, 2014] que usted es descendiente del gral. Maclovio Herrera, uno de los traidores de la Revolución, que en septiembre de 1914 desarmó y atacó a tropas villistas en Parral por un rompimiento de clase social y eso es lo único que se les olvida. Hay que tener un concepto de clase para entender a Zapata y al general Villa. Entonces hay que decir de dónde venía el general Maclovio Herrera y de dónde venía la familia Herrera y cómo hasta tiene relación con la muerte del general Francisco Villa, ¿sí? El general Maclovio Herrera, titular de la fracción Benito Juárez de la División del Norte traiciona el mes de septiembre y para octubre, cuando están las bases para la convención de Aguascalientes, ataca a los soldados de Villa acuartelados en Parral, con todo y sus mujeres y se da un asesinato ahí brutal, como le llama…deberías de meterlo en tu libro cómo fue ese ataque, y cuando los soldados de la Brigada Benito Juárez descubren que están disparando contra los mismos villistas se desarma totalmente la Brigada Benito Juárez y se desintegra. Francisco Villa ordena una carga de caballería desde Camargo y van a buscar a Maclovio Herrera, por desgracia Maclovio había huido a la sierra
RM: Perdón, pero…
AV: El caso de la familia…
Sujeto 1: ¡Deja que termine!
RM: …La pregunta por favor
AV: Ya hablaste
S1: Déjalo que termine ¡Deje que termine!
AV: ¡Deje que ter…que hable la familia Villa!
Moderadora FIL: Solo nos queda un minuto para terminar esta conferencia
S1: Por eso, deje que termine, ahorita lo seguimos allá afuera.
AV: Definitivamente
S1: ¡y va a hacer silencio!
AV: Estos libros no son más que la misma basura que ataca al general. Dónde estaban escondidos…
Sujeto 2: [no visible en la imagen] Pero ¿y la pregunta?...
S1: ¡Deje que termine!
S2: ¡No, pero nosotros también queremos hacer preguntas!
S1 ¡Nada, nada, nada!
Sujeto 3: Nada, nada…por eso está el país cayó en desgracia
S2: ¿Ah no? ¿no se pueden hacer preguntas?
S1: ¡Deje que termine!
S3: Por este tipo de situaciones…
S2: [al unísono, ininteligible]
S1: [al unísono] ¡Deje que termine!...¡Cállese la boca!
S3: [al unísono] ¡a huevo que sí!
AV:[ al unísono] …el primer homenaje al general Francisco Villa fue en el año…para repetirle de 1960, no había estatua, la única estatua que habían hecho del general Francisco Villa, lo habían hecho sus hombres en el norte de Durango.
S3: [al unísono]: Vuelve a tu rancho, cabrón…no puede ni llenar la sala.
S2: ¿Y a qué horas la pregunta?
S1: Escuche [señala a Agustín Villa]
AV: Porque Villa siempre fue enemigo de los que constituyeron este régimen en el que estamos viviendo, y ojalá este próximo julio cambie
RM: Señor, esto es una presentación de libro, no un mitin político
S3: ¡Esto es una basura!
AV: Pero todos esos [señala al público] todos esos son iguales
S1: ¡Esto es una lucha de clases, cabrón!
S3: [al unísono]¡Esto es una basura¡ Este pinche libro trabaja para la clase burguesa, no se hagan, no se hagan, y se lo digo a ustedes [señala a persona del público]
RM: [al unísono] Les agradezco sus comentarios, les agradezco sus comentarios.
Moderadora Fil: Ha concluido nuestra conferencia
S1:¡Pinche vieja! ¿Por qué no hace un análisis…? [golpea las manos]
S2: [al unísono] ya callen a esta chusma, no puede terminar la pregunta
S3: ¿Cuál chusma?
S2: ¿Cuál chusma?
S1: No dejan terminar las preguntas porque este señor [señala a Reidezel] no quiere que se escuche.
RM: Muchas gracias a todos
AV: ¡Y que viva Villa, chingada madre!
S1: [Se aproxima a la mesa y señala a Raúl Herrera] ¡Usted, usted, usted!
Raúl Herrera: El libro lo encuentran en Gandhi, eh…el libro lo encuentran en Gandhi
S1: ¡Responda a lo que le están diciendo! ¿por qué Maclovio Herrera traicionó a Villa?
RH: El libro lo encuentran en Gandhi.
S1: ¿Por qué no hace un análisis de por qué Carranza hizo lo que hizo? ¿por qué no hace un análisis de Huerta?
Staff FIL: Vamos a desalojar la sala, por favor, a todos los asistentes desalojamos la sala por favor, vamos a pedirle a todo el público asistente que desalojemos la sala, por favor…
S1: ¡No me toque! ¡A mí no me toque!
Staff FIL: Vamos a desalojar la sala en este momento
Staff FIL2: Por favor, por aquí…
S1: Usted a mí no me va a decir nada, ni la estoy insultando, hágase para allá…¡órale!
Staff FIL: Vamos a desalojar la sala en este momento por favor, personal de seguridad, por favor a sala 4.
Sujeto 4: Haz un libro y cuando lo presentes yo voy a ir a hablar…
S1: Que le pasen los Herrera, que le pasen los traidores, ¡que le pasen los traidores a la revolución!
AV: Pa´que vean cabrones, váyanse a la chingada, y le vamos a caer en Chihuahua cabrones, van a ver.
S1: ¡Que pasen los traidores, que pasen los traidores de la revolución!

Wednesday, January 3, 2018

Legalización primero, amnistía parcial después

Claudio Lomnitz

Este primero de enero se abrió la venta legal de la mariguana en California. ¡Bravo!

Ese mismo día, George Shultz, quien fuera secretario de Estado nada menos que de Ronald Reagan, firmó un artículo con Pedro Aspe, publicado en el New York Times, declarando que la Guerra Contra las Drogas, que viene operando desde tiempos de Richard Nixon, ha fracasado. Y mientras tanto, en México seguimos en las mismas. El país que ha entregado más vidas a la Guerra Contra las Drogas, será el último en cambiar de rumbo.

La declaración reciente de AMLO en el sentido de que estaría dispuesto a amnistiar a los narcos encarcelados tiene su lado bueno y su lado malo. El lado bueno, que vale mucho apreciar, es que hay al menos un candidato que está en disposición de dar un golpe de timón, y cambiar la dirección de las cosas. La valentía importa en el momento actual, y la declaración de López Obrador tiene ese mérito, nada desdeñable.

El lado preocupante que tiene la salida al conflicto sugerida por AMLO, es lo poco pensada que pareciera estar, aun habiendo tenido 11 años de guerra para estarla cavilando.

La descriminalización de las drogas –el paso a su regulación como una serie de sustancias nocivas para la salud– es una medida previa e indispensable, que se requerirá antes de cualquier amnistía, parcial o total. Sería, me parece, razonable, liberar a los presos que están en la cárcel por cultivo o distribución de drogas (aunque de ninguna manera a los que están ahí por algún crimen violento, como secuestro o asesinato), pero una medida así sólo tendría sentido después de haber descriminalizado esas actividades. De otra manera, le estaríamos pidiendo al sistema judicial que libere presos sólo para sustituirlos por otros, nuevos, que fueran cayendo por haber violado la ley. La amnistía es una medida transitoria, que podría ser útil después de haber cambiado el régimen legal de la economía de las drogas.

Por eso, la comparación que trazó Andrés Manuel con los procesos de paz en El Salvador no son demasiado afortunados, en primer lugar porque las fuerzas beligerantes que existen en México están animadas por los ingresos provenientes de la droga y no por reclamos sociales estilo reforma agraria. En segundo lugar, la comparación es desafortunada porque las tasas de homicidio en El Salvador de hoy son entre tres y cuatro veces superiores a las de México, debido justamente a los problemas de la criminalización de la droga en ese país también: el proceso de paz salvadoreño no salvó a ese país de la devastación de la guerra de las drogas. El tema mexicano no es sólo el de abrir una conversación de paz entre fuerzas beligerantes, sino ante todo cambiar la política hacia las drogas.

La violencia mexicana mana de la criminalización de las drogas, porque ese comercio trajo consigo ingresos extraordinarios a grupos sociales que quedaron criminalizados de entrada, y cuya expansión se ha dado, por tanto, desde la ilegalidad, y no desde otra parte. Así, cuando Los Zetas se decidieron meter al negocio de la migración, lo hicieron desde el poder de las armas y desde la ilegalidad, y cuando Los caballeros templarios le entraron al negocio del aguacate y del limón, lo hicieron también desde ahí mismo. Cuando el cártel de Sinaloa le entró a las empresas mineras de Chihuahua, lo hizo desde la ilegalidad... Y lo mismo vale para las empresas de los más de 200 grupos delincuenciales pequeños que pululan por todo el país – Guerreros Unidos, Ardillas, Viagras, etcétera.

Al quedar criminalizada la producción y el tráfico de drogas, el ingreso extraordinario que dejaba ese negocio le confirió también un poder extraordinario de expansión económica y política a grupos u organizaciones que quedaron de entrada fuera de la ley, y que tenían sin embargo los medios para ampliar sus actividades desde ese margen. Deprime un poco que todavía no tengamos siquiera eso claro, o que si nuestros políticos lo tienen claro, que no se atrevan a dar los pasos necesarios para proponer un esquema de transición a la paz realista.

México tiene derecho a proponer alternativas arrojadas a la estrategia fallida de la criminalización de las drogas. Es un derecho conferido por la destrucción sin par de que ha sido objeto. Lo confieren los muertos que ha traído la guerra, y lo confiere cada comerciante que se ha visto obligado a pagar un derecho de piso al narco. Lo confiere también cada consumidor que ha tenido que pagar sobreprecios por los costos de transacción impuestos por el narco, y cada agricultor que debe pagar cuotas por recoger su cosecha. Lo confiere cada habitante que vive con temor por el poder desregulado de las armas de quienes participan en una economía ilegal que se derrama por todas partes.

Mientras los ingresos extraordinarios del tráfico de drogas sean criminalizados, el poder creciente de quienes participan de esa economía se realizará necesariamente desde la ilegalidad. Debemos exigirle a nuestros candidatos una ruta clara de salida de esta guerra. Esa ruta quizá deba transitar por una amnistía parcial, como ha sugerido López Obrador, pero para tener éxito, la paz necesitará antes una política franca de regulación, que le ponga fin a la economía criminal. Tomemos el ejemplo de California, y hagámoslo nuestro: ampliémoslo. La Guerra Contra las Drogas es ya un fracaso a voces, y México ha sido su principal víctima.