Publicado por La Redacción
Más que el crimen organizado, lo que pesa sobre la libertad de
expresión en Puebla es el gobierno, pues a diferencia de otros estados
en donde es la violencia la que da las limitantes, en Puebla es el
gobierno el que las da, consideró Mauro García Domínguez, profesor
investigador de la Universidad Popular Autónoma del estado de Puebla
(UPAEP).
Resulta verdaderamente preocupante que en una entidad que
no padece la violencia y brutalidad que desata el crimen organizado
sean las autoridades las que amedrenten, inhiban y castiguen la libertad
de expresión.
Por supuesto, esta situación a todas luces
transgresora de las garantías constitucionales y violatoria de los
derechos humanos, no es solamente sufrida por quienes viven de la
libertad de expresión, como pueden ser los periodistas, pues
principalmente victimiza a ciudadanos que defienden sus derechos o
simplemente manifiestan algún tipo de oposición o disidencia con los
proyectos, obras y deseos del gobernador, Rafael Moreno Valle.
Basta
revisar la lista de los más de 130 presos políticos que se han
registrado en Puebla, sus acusaciones y procesos, para confirmar que la
mayoría de esas personas corrieron esa nefasta suerte por el hecho
simple de expresar un punto de vista distinto o contrario a lo ordenado
por el mandatario estatal.
Es así que Puebla se ha convertido en un estado donde decir lo que se piensa acarrea el riesgo de ser puesto en prisión.
No
deja de llamar la atención que la crítica a este estado de cosas venga
de la UPAEP, una institución afin a la ideología del partido en el que
milita el mandatario, quien ha traicionado los principios de dicha
organización.
La Jornada de Oriente
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